Inversión en exploración petrolera y gasífera de Perú cae a niveles críticos en 2025
A pesar de las proyecciones optimistas del Marco Macroeconómico Multianual 2026-2029, que anticipaba un crecimiento del 3% en el sector hidrocarburos peruano para este año, la realidad muestra una crisis que se profundiza aceleradamente. Los últimos datos oficiales revelan una contracción alarmante en las inversiones destinadas a la exploración de petróleo y gas, poniendo en riesgo la seguridad energética del país.
Caída histórica en inversiones exploratorias
Según el reporte más reciente de Perupetro S.A., las inversiones totales en el sector de hidrocarburos entre enero y octubre de 2025 alcanzaron apenas US$393.9 millones, representando una contracción del 12.2% comparado con los US$449.2 millones del mismo período en 2024. Sin embargo, el dato más preocupante se encuentra en el rubro específico de exploración.
Las inversiones destinadas a exploración cayeron un dramático 73.71%, alcanzando apenas US$9.1 millones hasta octubre de 2025, frente a los US$34.6 millones invertidos en el mismo lapso del año anterior. Esta tendencia se confirma con la ausencia total de perforaciones exploratorias en los últimos meses del año, mientras que en 2024 se habían perforado los últimos dos pozos exploratorios registrados.
Reservas de gas natural en declive acelerado
El Libro Anual de Recursos de Hidrocarburos 2024, elaborado por el Ministerio de Energía y Minas (Minem), confirma que las reservas de gas natural han disminuido respecto al año previo y no se están logrando reponer. Esta situación deja al Perú con una autonomía de reservas para solo 13.6 años, lo que significa que el suministro de gas natural se agotaría alrededor del año 2037.
Esta fecha resulta particularmente preocupante porque ocurre tres años antes del vencimiento del contrato con Camisea, programado para 2040. Este contrato es fundamental para la producción energética peruana, ya que explica el 96% del gas natural que produce el país.
Líquidos de gas natural con horizonte aún más corto
La situación es aún más crítica para los líquidos de gas natural, principalmente provenientes de la explotación del yacimiento de Camisea, de los cuales se extrae el gas licuado de petróleo (GLP) que consume el Perú. El Índice de Autonomía de Reservas de estos líquidos alcanza solamente para 8.4 años, es decir, hasta aproximadamente el año 2032.
Esta tendencia declinante se mantiene, con una contracción del 6.16% en la producción de líquidos de gas natural entre enero y noviembre de 2025 comparado con el mismo período de 2024, según datos de Perupetro.
Expertos señalan falta de claridad estatal
Para el ex viceministro de Energía, Arturo Vásquez Cordano, el problema fundamental radica en que "el Estado no ha establecido condiciones para la comerciabilidad de hidrocarburos". Según su análisis, falta infraestructura adecuada para el transporte y uso de estos recursos, así como claridad sobre los mercados destino para el gas natural.
Vásquez Cordano critica que el Minem no ha definido un derrotero claro para el desarrollo del sector hidrocarburos más allá del vencimiento del contrato con Camisea en 2040, lo que genera incertidumbre y desincentiva las inversiones futuras.
Contratos insuficientes y petroquímica como amenaza
El ex presidente de Perupetro, Aurelio Ochoa, observa que los nuevos contratos de hidrocarburos firmados en los últimos años contienen exigencias mínimas para inversión en exploración, limitándose generalmente a la perforación de uno o dos pozos exploratorios como máximo, y en algunos casos con plazos de hasta diez años.
Ochoa advierte además que, dado el ritmo actual de declinación de las reservas, la implementación de la industria petroquímica en el Perú aceleraría aún más el agotamiento de los recursos disponibles, debido al uso intensivo de gas natural que requiere este sector.
Para romper este círculo vicioso de inversiones decrecientes y recursos declinantes, los expertos coinciden en que se requiere una revisión profunda del esquema contractual actual y una promoción más agresiva de inversiones en el sector energético peruano.



