Irán declara apertura total del estrecho de Ormuz y el precio del petróleo Brent se desploma un 9%
El ministro iraní de Relaciones Exteriores, Abás Araqchí, anunció este viernes que el estratégico estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial, estará "totalmente abierto" durante el resto del período de alto al fuego vigente entre Irán y Estados Unidos. Este acuerdo tiene su vencimiento programado para el próximo miércoles 22 de abril.
Impacto inmediato en los mercados energéticos
La declaración, publicada en la red social X, llegó horas después de que se anunciara una tregua de 10 días entre Líbano e Israel, negociada con mediación de Washington. El efecto en los mercados fue inmediato y significativo: el precio del barril de Brent se desplomó un 9%, reflejando la alta sensibilidad del mercado energético a cualquier desarrollo en esta región crítica.
"En consonancia con el alto el fuego en el Líbano, se declara totalmente abierto el paso de todos los buques mercantes por el estrecho de Ormuz durante el resto del periodo de alto el fuego, siguiendo la ruta coordinada ya anunciada por la Organización Portuaria y Marítima de la República Islámica de Irán", escribió Araqchí en su cuenta oficial.
La ruta coordinada y el contexto geopolítico
El estrecho de Ormuz representa la arteria energética más sensible del planeta, donde cualquier señal sobre su operatividad puede mover billones de dólares en cuestión de minutos. La ruta de tránsito anunciada por Teherán contempla:
- Un carril de entrada que va desde el mar de Omán hacia el norte hasta la isla de Larak
- Posteriormente continúa hacia el golfo Pérsico
- Un carril de salida en sentido inverso
Esta ruta no es nueva, ya que fue coordinada previamente con la autoridad marítima iraní, pero su reactivación supone un gesto concreto de distensión en un corredor donde la tensión había suprimido el tráfico de buques desde el inicio de las negociaciones entre Washington y Teherán.
Marco del acuerdo y tensiones persistentes
El acuerdo entre ambas potencias se firmó el pasado 8 de abril y contenía diez condiciones fundamentales. Una de ellas era específicamente el cese de hostilidades en Líbano y la garantía de libre navegación en Ormuz. Sin embargo, los bombardeos israelíes sobre territorio libanés continuaron después de la firma, con un balance de más de 2.200 muertos según las autoridades libanesas, y el tráfico por el estrecho disminuyó en lugar de normalizarse.
El anuncio de este viernes intenta cerrar esa brecha evidente entre lo pactado en los acuerdos y lo que efectivamente ocurrió en la práctica durante las últimas semanas.
Reacción de Estados Unidos y posición de Trump
La reacción de Washington no tardó en llegar. El presidente Donald Trump celebró el anuncio iraní en su red Truth Social con un mensaje que combina optimismo comercial con presión diplomática continua: "El estrecho de Ormuz está completamente abierto y listo para el comercio y el tránsito libre, pero el bloqueo naval se mantendrá en pleno vigor y efecto en lo que respecta a Irán, únicamente hasta que nuestra transacción con Irán se complete al 100%".
La posición estadounidense es simultánea: reconoce la apertura del estrecho como un avance significativo, pero mantiene el bloqueo naval sobre los buques que tengan como origen o destino puertos iraníes. Esta medida fue impuesta por Washington tras el fracaso de las negociaciones del pasado sábado en Islamabad, donde Pakistán actuó como mediador entre las partes.
Implicaciones para el mercado energético global
La caída del 9% en el precio del Brent sintetiza la magnitud de la incertidumbre que había acumulado el mercado energético internacional. Ormuz no es simplemente un paso marítimo: es el cuello de botella estratégico por el que fluye la oferta energética de:
- Arabia Saudita
- Emiratos Árabes Unidos
- Kuwait
- Iraq
- Irán
Cualquier restricción, real o percibida, en este corredor se traduce directamente en presión alcista sobre los precios del crudo a nivel mundial. La apertura declarada por Araqchí actúa como una válvula de alivio inmediato para los mercados, aunque los analistas advierten que la estabilidad permanente del corredor depende fundamentalmente de que el acuerdo entre Irán y Estados Unidos se concrete definitivamente antes de que venza el alto al fuego programado para el próximo miércoles.
Adicionalmente, Trump señaló recientemente que evalúa la posibilidad de no tener que prorrogar el alto al fuego con Irán porque cree que un acuerdo de paz más amplio, que incluiría la reapertura definitiva de Ormuz, podría cerrarse antes de la fecha límite establecida.



