Un llamado urgente sobre el destino del petróleo en Colombia
En medio de un contexto donde la política energética del gobierno actual ha suspendido la firma de nuevos contratos de exploración petrolera, surge una voz que busca reabrir el debate sobre el futuro de esta industria crucial para el país. Francisco José Lloreda, reconocido empresario, periodista y analista del sector, presenta su libro 'Los santos óleos', una obra que advierte sobre las graves consecuencias del declive progresivo del petróleo en Colombia.
La industria en cuidados intensivos
Lloreda sostiene que el sector petrolero colombiano enfrenta un panorama desolador tras la pérdida de la autosuficiencia energética. "Sus dificultades no empezaron ayer, pero este gobierno se ha empecinado en acabarla, y mientras agoniza esquilmarla, succionarle cada peso", afirma el autor en su obra.
El analista considera que la industria tiene los años contados si no se produce un giro radical en la política actual, destacando que aunque los problemas no son recientes, la orientación actual ha debilitado significativamente la confianza inversionista.
Riesgos concretos y escenarios futuros
Según Lloreda, el mayor peligro que enfrenta la industria petrolera colombiana es su exterminio por razones ideológicas, basadas en la premisa falsa de que es la principal culpable del cambio climático mundial. El autor recuerda que Colombia aporta apenas el 0.4% de los gases de efecto invernadero a nivel global, y la industria petrolera representa solo el 8% del total de emisiones del país.
El escenario que visualiza para los próximos años es preocupante: "Si no se reactiva pronto la exploración y se mantiene el nivel actual de producción de 750,000 barriles al día, las reservas se agotarán entre siete y diez años". Aunque advierte que este agotamiento sería gradual, el impacto en ingresos fiscales, balanza comercial y estabilidad macroeconómica sería severo.
Mitos sobre la transición energética
El autor cuestiona varios conceptos ampliamente aceptados sobre la transición energética. Para Lloreda, la transición energética como sustitución de combustibles fósiles no existe realmente, y es posible que nunca se concrete a menos que ocurra una disrupción tecnológica significativa.
"Muchos expertos señalan que estamos en un proceso de 'adición energética', es decir, de nuevas fuentes que complementan las tradicionales", explica el analista, refiriéndose principalmente a la energía solar y eólica.
Una estrategia energética balanceada
Lloreda propone una estrategia tripartita para Colombia:
- Diversificar la generación eléctrica con energías renovables para reducir la dependencia de las hidroeléctricas, sin descuidar la ampliación de esta fuente tradicional.
- Transformar el parque automotor incentivando el vehículo eléctrico, especialmente las motos eléctricas, y utilizando el gas natural como fuente de respaldo y para transporte masivo.
- Reforestar y aforestar para capturar dióxido de carbono, proteger cuencas hidrográficas y preservar la biodiversidad.
El autor enfatiza que estas medidas no se contraponen con seguir produciendo petróleo y gas natural para consumo interno y externo durante las décadas necesarias, mientras se diversifica el sector productivo, las exportaciones y las fuentes de recursos fiscales.
Un llamado a la sensatez y el realismo
"Debemos aportar a la solución, pero con sensatez y realismo, y velando por los intereses nacionales", concluye Lloreda en su obra, que se presenta como un libro periodístico con sustento académico dirigido a distintas audiencias.
El título del libro, 'Los santos óleos', refleja la importancia casi sacramental que ha tenido el petróleo para el desarrollo colombiano, y la advertencia implícita de que su declive podría tener consecuencias devastadoras si no se toman medidas oportunas y balanceadas.
