Las fuerzas armadas de Estados Unidos permitieron que al menos 12 barcos cruzaran el estrecho de Ormuz tras la firma de un acuerdo entre Washington y Teherán, anunció este jueves el vicepresidente estadounidense, JD Vance. "En cuanto al bloqueo, el Centcom ha permitido que más de una docena de barcos crucen nuestro bloqueo naval, de modo que también estamos cumpliendo con nuestra parte inicial del acuerdo", dijo Vance a periodistas, en referencia al mando militar estadounidense responsable de Oriente Medio.
Primeros petroleros iraníes cruzan el bloqueo
El anuncio se produce después de que los primeros buques cisterna cargados con petróleo iraní cruzaran la línea de bloqueo estadounidense en Ormuz, según informó la página especializada TankerTrackers, que monitorea embarques de crudo. El paso de esos barcos ocurrió dos días antes de la firma prevista del acuerdo entre Estados Unidos e Irán, del cual todavía se conocen pocos detalles oficiales.
"Al menos dos supercisternas de la National Iran Tanker Company (NITC), denominadas Diona y HERO2, han salido del perímetro del bloqueo de la Marina estadounidense con un total combinado de 3,8 millones de barriles de petróleo iraní", indicó TankerTrackers en la red social X. Más tarde, el portal informó del paso de un tercer petrolero iraní. "Se trata de las primeras exportaciones de petróleo crudo de Irán en dos meses", señaló el sitio, que precisó que analizó las señales de los transpondedores de los buques y las comparó con imágenes satelitales.
Ormuz, petróleo y presión sobre los mercados
El gobierno iraní había informado que el bloqueo estadounidense de sus muelles fue levantado antes de la firma del acuerdo de paz con Estados Unidos, prevista para el viernes en el hotel de montaña Bürgenstock, en Suiza. Ese memorando de entendimiento será el punto de partida de dos meses de negociaciones entre Washington y Teherán. La reapertura del estrecho de Ormuz es el primer paso de ese proceso. En condiciones normales, por esta vía marítima transita cerca de una quinta parte del petróleo mundial, lo que la convierte en un punto estratégico para los mercados energéticos y para la economía global.
Durante la guerra, Irán restringió el paso por Ormuz tras los bombardeos de Israel y Estados Unidos contra su territorio, ocurridos el 28 de febrero. En respuesta, Washington impuso un bloqueo naval a los puertos iraníes. El cierre de esta ruta afectó las exportaciones de hidrocarburos desde el Golfo y presionó los precios de energía. También provocó dificultades en el suministro de fertilizantes y otros productos clave para distintas cadenas productivas. Tras el avance del acuerdo y la expectativa de reapertura, el precio del petróleo retrocedió con fuerza. El barril de Brent, referencia mundial del crudo, cayó el martes por debajo de los US$80 por primera vez desde principios de marzo, después de varios días de descenso.
Según el Wall Street Journal, que citó a personas con conocimiento del texto, el acuerdo deberá permitir a Irán volver a vender petróleo y poner fin al conflicto. La publicación agregó que las sanciones sobre la venta de crudo serán levantadas inmediatamente después de la firma, lo que permitiría a Teherán acceder a servicios como banca, transporte y seguros.
Un acuerdo todavía rodeado de dudas
Aunque el paso de barcos por Ormuz muestra avances concretos, el memorando de entendimiento aún no ha sido divulgado. Un alto cargo estadounidense, bajo anonimato, afirmó que el pacto ya fue rubricado electrónicamente por el presidente Donald Trump, el vicepresidente JD Vance, el vicecanciller iraní Mayid Tajt Ravanchi y el principal negociador de la república islámica, Mohamad Baqer Qalibaf. "Probablemente el viernes, en un lugar aún por determinar, comenzará una nueva ronda de negociaciones entre Irán y Estados Unidos para alcanzar un acuerdo final", señaló el ministro iraní de Relaciones Exteriores, Abás Araqchi.
El entendimiento es resultado de semanas de negociaciones con mediación de Pakistán y Catar. Las conversaciones posteriores deberán abordar asuntos de fondo como el programa nuclear iraní, el levantamiento de sanciones internacionales y la reapertura completa de Ormuz. Estados Unidos e Israel presionan para eliminar las existencias iraníes de uranio altamente enriquecido que habrían quedado sepultadas tras bombardeos estadounidenses del año pasado. Irán, en cambio, defiende su derecho a enriquecer uranio con fines civiles.
Consultado durante la cumbre del G7 en Francia sobre cuándo sería divulgado el memorando, Trump respondió: "Es un documento muy poderoso y quiero que se publique. Probablemente muy pronto". En Irán, el diario conservador Vatan-e Emrooz exaltó el texto como "un documento de rendición de Trump". Araqchi, sin embargo, se mostró más cauteloso. "Tenemos un historial de promesas incumplidas, tenemos un historial de acuerdos rotos. Todo eso está presente en nuestras mentes", afirmó.
Líbano amenaza con tensionar el pacto
El optimismo por el acuerdo se vio matizado por nuevos ataques israelíes en el sur de Líbano, otro de los frentes del conflicto regional. El ejército israelí anunció que efectuó un bombardeo poco después de "identificar un vehículo sospechoso" cerca de una zona donde operaban sus soldados. También informó que sus fuerzas interceptaron cohetes y atacaron un lanzador de misiles. El mando central iraní advirtió que Israel tendrá una "dura respuesta" a esos ataques, que según la agencia estatal libanesa alcanzaron dos vehículos y dejaron cuatro muertos.
Irán ha insistido en que el acuerdo para terminar con la guerra en Oriente Medio debe incluir el fin de las hostilidades israelíes en Líbano, donde Israel se enfrenta al movimiento proiraní Hezbolá. Israel, por su parte, asegura que no es parte del acuerdo.
La firma en Suiza abrirá una etapa decisiva. El paso de más de una docena de barcos por el bloqueo naval estadounidense y la salida de petroleros iraníes cargados con 3,8 millones de barriles muestran que ya hay movimientos concretos en Ormuz. Sin embargo, el futuro del pacto dependerá de las negociaciones sobre sanciones, programa nuclear y seguridad regional. Por ahora, Washington sostiene que está cumpliendo su parte inicial. Teherán busca recuperar sus exportaciones de petróleo y mantener cautela frente a un acuerdo que aún no se conoce en detalle. Entre ambos, Ormuz vuelve a quedar en el centro de la geopolítica energética mundial.



