Petróleo a US$108 elevaría inflación hasta dos puntos en América Latina
El precio del petróleo volvió a sacudir las economías de América Latina tras superar la barrera de los US$100 por barril, impulsado por las crecientes tensiones geopolíticas en Medio Oriente. Este repunte energético amenaza con presionar nuevamente los índices inflacionarios en la región y complicar las decisiones de política monetaria de los bancos centrales, justo cuando algunos comenzaban a considerar recortes en las tasas de interés.
Impacto inflacionario regional
Según estimaciones de Bloomberg Economics, un escenario donde el petróleo se estabilice alrededor de US$108 por barril podría impulsar la inflación en más de dos puntos porcentuales en algunos países latinoamericanos. Este impacto sería suficiente para que las autoridades monetarias retrasen o moderen los posibles recortes en el costo del crédito, manteniendo las tasas de interés en niveles elevados por más tiempo.
El movimiento llega en un momento particularmente delicado para la región. Tras el fuerte ciclo de aumentos de tasas que siguió a la pandemia, varios bancos centrales mantenían políticas restrictivas, aunque en los últimos meses comenzaban a abrir la puerta a posibles flexibilizaciones monetarias. La nueva presión del petróleo podría frenar ese proceso de normalización.
Efectos diferenciados por país
El impacto del alza petrolera varía significativamente según la relación de cada economía con el crudo:
- Brasil: Aunque podría beneficiarse en sus cuentas externas con una mejora de hasta US$25.000 millones en su balanza comercial, el país enfrentaría presiones inflacionarias de más de dos puntos porcentuales. Esto complicaría el margen del Banco Central de Brasil para acelerar recortes de tasas, actualmente en el 15%.
- México: El efecto se transmite principalmente a través de los precios internos de combustibles y transporte. Con el petróleo cerca de US$85, la inflación podría aumentar alrededor de 75 puntos básicos, mientras que en escenarios más altos el impacto directo en combustibles podría elevar la inflación hasta 258 puntos básicos.
- Colombia: Aparece como uno de los pocos países que podría beneficiarse del repunte del crudo, dado que es el mayor exportador neto de combustibles de la región en proporción a su economía. La balanza comercial podría mejorar cerca de 0,8% del PIB si el barril llegara a US$108.
- Chile: Por su dependencia de importaciones energéticas, enfrentaría presiones en sus cuentas externas con un deterioro de su balanza comercial que podría acercarse al 1,3% del PIB.
- Perú: Se encuentra en una posición intermedia, donde aunque importa combustibles, sus exportaciones mineras ayudan a amortiguar parte del impacto externo.
Contexto global y perspectivas
El fenómeno no se limita a América Latina. En Estados Unidos y Europa, los bancos centrales siguen de cerca la evolución de los precios de la energía, recordando la experiencia de 2022 cuando el aumento del petróleo y el gas tras la guerra en Ucrania obligó a aplicar uno de los ciclos de alzas de tasas más fuertes en décadas.
Un repunte energético sostenido volvería a complicar el delicado equilibrio que deben mantener las autoridades monetarias entre controlar la inflación y sostener el crecimiento económico. La incertidumbre geopolítica en Medio Oriente añade un factor adicional de volatilidad que podría mantener los precios del crudo en niveles elevados por más tiempo del inicialmente previsto.



