Conflicto en Oriente Medio dispara precio del petróleo: impacto en Colombia
Petróleo caro por conflicto en Oriente Medio: efectos en Colombia

Conflicto en Oriente Medio dispara precio del petróleo a niveles históricos

La tensión geopolítica en Oriente Medio ha provocado un aumento significativo en el precio del petróleo a nivel mundial. Este lunes, el barril de referencia Brent alcanzó la cotización de USD 118, marcando niveles que no se registraban desde abril de 2022. Históricamente, superar la barrera de los USD 100 por barril suele coincidir con episodios de fuerte tensión internacional o desequilibrios en la oferta global de crudo.

Impacto dual para Colombia: productor e importador

Colombia se encuentra en una posición particular frente a este escenario. Por un lado, es un país productor de crudo, donde las exportaciones de petróleo y sus derivados sumaron más de USD 12.400 millones en 2025, manteniéndose como el principal producto de exportación nacional. Un precio alto del petróleo se traduce en mayores ingresos para las arcas del país.

Sin embargo, Colombia también depende significativamente de importaciones de combustibles. Según cifras de Naturgas, en 2025 el 20% del gas consumido en el país fue importado, mientras que entre el 35% y el 40% de la gasolina que se consume nacionalmente se compra en el exterior, según Frank Pearl, presidente de la ACP. Esta dependencia implica que un petróleo caro también genera mayores costos para la economía colombiana.

El rol del Fondo de Estabilización de Combustibles

Julio César Vera, presidente de Xua Energy y experto en el sector, explica que un barril de petróleo por encima de USD 100 ha provocado que los precios internacionales de la gasolina y el diésel se disparen. Actualmente, el precio interno de estos combustibles en Colombia se ubica por debajo del nivel internacional: aproximadamente COP 750 por galón en el caso de la gasolina corriente y más de COP 8.300 por galón en el caso del diésel.

Este escenario crea un efecto estimado de más de COP 1,2 billones en los subsidios asociados al Fondo para la Estabilización del Precio de los Combustibles (FEPC). Durante años, este fondo acumuló un déficit significativo que alcanzó COP 53 billones en 2023, afectando considerablemente las finanzas nacionales.

Discrecionalidad gubernamental en los precios

En Colombia, la variación del precio de la gasolina y el diésel no depende directamente del comportamiento de los precios internacionales, sino de la discrecionalidad del Gobierno. El FEPC funciona como un mecanismo de blindaje que absorbe las diferencias entre los precios locales e internacionales.

A pesar del aumento internacional de los combustibles por el alza del petróleo, esto no necesariamente se traduciría en un incremento inmediato en el precio de la gasolina en Colombia. De hecho, durante el presente año ya se han acumulado recortes por COP 1.000 por galón ordenados por el Ministerio de Hacienda.

Presión sobre futuras decisiones

Vera destaca que, tras el recorte más reciente de COP 500 al precio de la gasolina, el galón se mantenía aproximadamente COP 2.500 por encima del nivel internacional. Sin embargo, después de los eventos en Oriente Medio, actualmente está COP 750 por debajo. Esta situación genera presión para que en abril no continúe la racha de recortes en el precio del galón.

El Gobierno nacional deberá revisar cuidadosamente las cuentas y evaluar las decisiones necesarias para manejar este complejo escenario de la forma más responsable desde el punto de vista fiscal. En este contexto, un nuevo aumento en el precio de la gasolina vuelve a aparecer como una posibilidad real que las autoridades deberán considerar en las próximas semanas.