Petróleo supera los 100 dólares por barril tras cierre estratégico de Ormuz
El precio internacional del petróleo superó la barrera psicológica de los 100 dólares por barril este jueves, luego de que el nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, anunciara el cierre del estratégico estrecho de Ormuz y se reportaran nuevos ataques contra buques petroleros en el golfo Pérsico. Esta decisión ha elevado significativamente la tensión en los mercados energéticos globales y reavivado los temores sobre una interrupción prolongada del suministro mundial de crudo.
Impacto inmediato en los mercados internacionales
El crudo Brent, referencia internacional del petróleo, registró un aumento de aproximadamente el ocho por ciento durante la jornada, situándose ligeramente por encima de los 99 dólares por barril después de haber superado brevemente el umbral de los 100 dólares. Paralelamente, el West Texas Intermediate, referencia estadounidense, avanzó en proporción similar y cotizaba por encima de los 94 dólares. Operadores y organismos internacionales advierten que el bloqueo de esta vía marítima, por donde circula cerca de una quinta parte del crudo global, podría provocar una de las mayores disrupciones de abastecimiento registradas en la historia del mercado petrolero.
Declaraciones del líder iraní y amenazas regionales
Durante una conversación con un presentador de la televisión estatal iraní, Jamenei afirmó que el estrecho de Ormuz permanecería bloqueado como "herramienta de presión" en el contexto del conflicto regional. El dirigente también advirtió sobre la posibilidad de nuevos ataques contra bases militares de Estados Unidos desplegadas en la zona. Estas declaraciones se produjeron pocas horas después de que la Agencia Internacional de la Energía alertara sobre una posible reducción adicional del suministro global si los buques no reanudan el tránsito por este corredor estratégico.
Respuesta internacional y medidas de emergencia
Frente a esta crisis, treinta y dos de las mayores economías del mundo, incluyendo Estados Unidos, acordaron liberar 400 millones de barriles de reservas estratégicas, constituyendo la mayor liberación coordinada de petróleo de emergencia registrada hasta ahora. Esta medida, impulsada por la Agencia Internacional de la Energía, busca compensar la reducción del suministro derivada del conflicto con Irán y limitar la volatilidad del mercado. Sin embargo, analistas advierten que un cierre prolongado del estrecho podría absorber rápidamente ese volumen adicional de crudo disponible, estimando que las reservas liberadas podrían agotarse en aproximadamente 26 días si persiste el bloqueo.
Ataques a petroleros y reducción de producción
La tensión se intensificó con una serie de ataques contra buques petroleros registrados en el golfo Pérsico. Según reportes marítimos, Irán impactó dos petroleros extranjeros en aguas iraquíes durante la jornada del jueves, mientras que una agencia marítima del Reino Unido informó sobre otro barco agredido en la misma zona. Con estos incidentes, suman al menos seis ataques contra embarcaciones en los dos últimos días, incrementando la incertidumbre sobre la posibilidad de restablecer rápidamente el tránsito por el estrecho de Ormuz.
Consecuencias para los productores del Golfo
Las dificultades para transportar crudo están afectando significativamente la producción en varios países del Golfo. La mayoría de los siete países que dependen del estrecho para exportar petróleo —Arabia Saudita, Irak, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Qatar, Bahréin e Irán— han reducido su producción en distintos niveles desde el inicio de la crisis. Para el 10 de marzo, los recortes de producción y exportaciones de crudo y derivados se estimaban en al menos 10 millones de barriles diarios, con advertencias de que estas pérdidas podrían ampliarse en las próximas semanas si no se restablece el tránsito marítimo.
Impacto en los mercados financieros globales
La volatilidad del petróleo también repercutió en los mercados financieros internacionales, con las bolsas de Asia, Europa y Estados Unidos operando mayoritariamente en terreno negativo. Los inversores siguen con atención la evolución del conflicto y sus efectos sobre la economía global, manteniendo su confianza vinculada al desarrollo de la situación en la región. La Agencia Internacional de la Energía ha señalado que la guerra en Medio Oriente está provocando "la mayor interrupción del suministro en la historia del mercado petrolero mundial", reflejando la profunda preocupación por el impacto que la paralización del estrecho puede tener sobre el comercio energético y la estabilidad de los precios internacionales.



