Defensa presidencial y presión sindical chocan en crisis de Ecopetrol
La tensión política alrededor de la presidencia de Ecopetrol alcanzó niveles críticos esta semana, con el presidente Gustavo Petro defendiendo públicamente a Ricardo Roa Barragán mientras la Unión Sindical Obrera exige su inmediata salida del cargo. La junta directiva de la petrolera estatal se mantiene reunida desde el jueves para decidir el futuro del directivo, en medio de investigaciones judiciales que han generado un terremoto institucional.
Petro descalifica testigos y señala maniobra política
En un movimiento inesperado, el jefe de Estado optó por respaldar abiertamente a Roa, descalificando a los testigos que lo señalan ante la Fiscalía General de la Nación. A través de su cuenta de X, Petro atribuyó toda la situación a una maniobra orquestada por grupos empresariales uribistas que, según él, buscan apoderarse del control del petróleo y la energía eléctrica del país antes de las próximas elecciones presidenciales.
"Usando testigos estafadores los medios de comunicación colombianos lanzaron una ofensiva para sacar de su cargo a Roa", afirmó el mandatario, quien además contrastó la gestión actual con administraciones anteriores. Petro señaló que durante la presidencia de Felipe Bayón se perdieron cerca de mil millones de dólares en inversiones fallidas en Perú, el Golfo de México y en la búsqueda de gas en la cordillera oriental.
Investigaciones judiciales avanzan sin pausa
Mientras el presidente ofrece su respaldo, las investigaciones contra Roa continúan su curso. La Fiscalía ya imputó al presidente de Ecopetrol por el delito de tráfico de influencias, relacionado con la compra de un lujoso apartamento en Bogotá a un precio inferior al del mercado. El vendedor era una persona cuya empresa tenía interés en establecer contratos con la petrolera estatal, elemento central de la acusación.
A este proceso se suma una investigación paralela por la presunta violación de topes electorales durante la campaña presidencial de 2022, donde Roa ejerció como gerente. Recientemente, el caso adquirió nueva dimensión con el testimonio de Johny Giraldo, encargado de remodelar el apartamento con un costo superior a los 2.000 millones de pesos, quien entregó nuevas evidencias sobre vínculos entre Roa y contratistas de Ecopetrol.
Petro respondió desacreditando públicamente a Giraldo, señalándolo como "una persona oscura que estafó a la familia de Piedad Córdoba" y afirmando que intentó infiltrar la campaña presidencial con recursos de origen extranjero. Hasta el momento, la familia Córdoba no ha presentado denuncia formal relacionada con estos señalamientos.
El sindicato exige acción inmediata
En contraste con la posición gubernamental, la Unión Sindical Obrera adoptó una postura radicalmente diferente. El sindicato exigió formalmente a la junta directiva de Ecopetrol que aparte a Roa de su cargo, argumentando que las investigaciones judiciales generan riesgos tangibles para el funcionamiento y la estrategia corporativa de la empresa.
La USO reconoció que Roa goza de la presunción de inocencia, pero sostuvo que la gravedad de la coyuntura exige que el directivo pueda concentrarse en su defensa jurídica "sin comprometer la marcha de la compañía más importante del país". La organización sindical advirtió que el entorno retador de la industria petrolera demanda decisiones urgentes en múltiples frentes:
- Reingeniería financiera de la empresa
- Fortalecimiento de la exploración petrolera
- Aumento del factor de recobro en campos maduros
- Gestión eficiente de licencias ambientales para nuevos proyectos
Decisión crucial para el futuro de Ecopetrol
La junta directiva de Ecopetrol enfrenta una decisión histórica que definirá el destino inmediato de la empresa y marcará el termómetro político de las semanas previas a las elecciones presidenciales del 31 de mayo. Formalmente, el único mecanismo disponible para que Roa salga de la presidencia es precisamente una votación de este cuerpo colegiado.
Mientras Petro insiste en que "lo que se busca es sabotear los proyectos de Ecopetrol y presentar a la empresa como un fracaso", contrastando esta narrativa con lo que describe como una etapa de valorización de la compañía impulsada por el alza del precio internacional del petróleo, el sindicato mantiene su presión para un cambio de liderazgo que, según ellos, garantice la estabilidad operativa y estratégica de la petrolera estatal.
La producción de Ecopetrol alcanzó recientemente 728 mil barriles de petróleo equivalente por día, ubicándose en el rango superior de la meta para 2019, según informó en su momento el expresidente Felipe Bayón. Esta cifra se convierte en otro elemento de contraste en el debate sobre la gestión de la empresa más importante de Colombia.



