Proyecciones económicas anticipan contracción del sector minero-energético colombiano
Un estudio realizado por Corficolombiana revela perspectivas preocupantes para el Producto Interno Bruto (PIB) del sector minero-energético colombiano durante el año 2026. Según las proyecciones de la firma, este sector estratégico podría registrar una caída del 2,9% al cierre del próximo año, manteniendo así la tendencia negativa que ha caracterizado su desempeño reciente.
Petróleo y carbón: los subsectores más afectados
El análisis detallado indica que el subsector petrolero enfrentaría una contracción del 3,2%, limitado principalmente por la disminución en los niveles de extracción, la ausencia de nuevos contratos de exploración y el incremento en la carga impositiva derivada de la declaratoria de emergencia económica. Esta situación se agrava considerando que las reservas de petróleo, aunque aumentaron ligeramente a 7,2 años, permanecen por debajo de los niveles registrados en 2022.
Corficolombiana explicó que "la caída en la producción total se ha explicado por un aporte de los campos nuevos insuficiente para mitigar la declinación persistente de los pozos maduros", destacando la creciente relevancia de campos como Caño Sur Este e Índico.
En cuanto al carbón, las proyecciones son aún más desalentadoras, anticipando una caída del 12,8%. Esta contracción estaría influenciada por múltiples factores:
- Menores niveles de extracción
- Reducción en la demanda internacional
- Presiones asociadas a la transición energética global
- Impacto de la prohibición de exportaciones a Israel establecida mediante el decreto 0949
Contexto histórico y cifras comparativas
Estas proyecciones negativas se enmarcan en un contexto donde el sector ya registró una caída del 6,2% durante el último trimestre de 2025, según datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane). Esta cifra prácticamente duplica el indicador reportado en el mismo período de 2024, que fue del 3,4%.
Al desagregar los datos por subsectores, se observa que la extracción de minerales metalíferos lideró las caídas con un 13,5% en el cuarto trimestre de 2025, seguida por:
- Extracción de carbón de piedra y lignito: -7,4%
- Actividades de apoyo para explotación de minas y canteras: -5,2%
- Extracción de petróleo crudo y gas natural: -4,3%
- Extracción de otras minas y canteras: -0,8%
Impacto de las decisiones gubernamentales y factores internacionales
La prohibición de exportaciones de carbón a Israel, establecida mediante decreto gubernamental en agosto del año pasado, representa un factor significativo en estas proyecciones. Según datos del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo (MinCIT), las ventas de carbón a Israel alcanzaron los US$225,2 millones en 2024, representando el 82,5% de las exportaciones totales colombianas a ese país.
En el ámbito internacional, el precio del petróleo registró una tendencia decreciente durante 2025, marcada por alta volatilidad y alineada con las decisiones de mayor producción por parte de los países de la OPEP+.
Perspectivas para el subsector gasífero
El estudio también aborda la situación del gas natural, otro subsector que permaneció en terreno negativo durante 2025. Corficolombiana prevé que la continua caída en la producción local implicaría una mayor dependencia de importaciones para atender la demanda nacional.
La firma destaca la necesidad de "garantizar la capacidad de importación para asegurar la continuidad operativa en el corto plazo", al tiempo que resalta la importancia de avanzar en proyectos estratégicos como la iniciativa Sirius, que podría entregar al país cerca de 6 terapias cúbicos de gas.
Paralelamente, se enfatiza la necesidad de continuar con las soluciones de regasificación propuestas para finales de 2027, como medidas complementarias para fortalecer la seguridad energética del país.
Estas proyecciones económicas surgen en un momento donde el PIB general de Colombia se ubicó en 2,6% según cifras del Dane, contrastando marcadamente con el desempeño negativo del sector minero-energético. La divergencia entre estos indicadores subraya los desafíos estructurales que enfrenta este sector tradicionalmente importante para la economía nacional.



