Venezuela proyecta aumento significativo en producción petrolera para 2026
El Secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, ha revelado estimaciones optimistas sobre la capacidad de recuperación del sector petrolero venezolano durante el presente año. Según sus declaraciones en París, donde participa en la reunión ministerial de la Agencia Internacional de Energía, Venezuela podría incrementar su producción entre un 30% y 40% durante 2026, lo que representaría un aumento aproximado de 300.000 a 400.000 barriles por día.
Interés empresarial y nuevas licencias impulsan la recuperación
Wright destacó que existe un enorme interés entre empresas internacionales por ingresar al mercado petrolero venezolano, especialmente después de que la administración Trump emitiera licencias que permiten a varias petroleras occidentales operar en el país latinoamericano. Este movimiento forma parte de una estrategia estadounidense para estimular la industria energética venezolana y reactivar su economía, tras la captura del líder Nicolás Maduro a principios de año.
El funcionario estadounidense explicó que este impulso productivo equivaldría a aproximadamente un tercio del crecimiento de la demanda mundial de petróleo proyectado para 2026, marcando un punto de inflexión significativo para Venezuela, cuya producción se redujo aproximadamente a la mitad desde 2017 cuando Washington impuso sanciones financieras iniciales.
Soluciones creativas para deudas pendientes
Ante el desafío de las deudas acumuladas con empresas como ConocoPhillips, que ha expresado preferencia por recuperar los miles de millones que le adeuda Venezuela en lugar de perforar nuevos pozos, Wright sugirió que acuerdos financieros innovadores podrían ofrecer soluciones viables. Entre las alternativas mencionadas se encuentra la conversión de esas deudas en acciones, mecanismo que facilitaría la reinversión y reactivación de operaciones petroleras.
Contexto internacional y precios del crudo
Los precios del petróleo se mantienen cerca de sus máximos en seis meses en los mercados internacionales, influenciados por múltiples factores:
- Preocupaciones sobre posibles acciones del presidente Trump contra Irán, miembro de la OPEP, para contener su programa nuclear
- Interrupciones en el suministro global debido a sanciones estadounidenses a Irán y Rusia
- Dinámica cambiada en la política energética internacional
Wright señaló que la búsqueda de "dominio energético" por parte de la administración Trump, que incluye el crecimiento de la producción doméstica y la reconstrucción de alianzas en Medio Oriente y otras regiones, ha liberado a la política exterior estadounidense de algunas limitaciones históricas relacionadas con los precios de la energía.
Como ejemplo de esta nueva dinámica, el Secretario de Energía mencionó el breve "bache" en los precios del petróleo durante el conflicto de 12 días del año pasado entre Israel e Irán, cuando Estados Unidos atacó instalaciones nucleares iraníes, demostrando cómo las preocupaciones energéticas ya no condicionan las decisiones estratégicas como en décadas anteriores.



