Isabella Rodríguez, una joven de 24 años con una determinación inquebrantable, ha logrado posicionarse como una de las figuras más prometedoras del ecosistema tecnológico global. A una edad en la que muchos aún están en prácticas profesionales, ella es la CEO de Zolvo, una startup de origen colombiano que utiliza inteligencia artificial para asesorar a empresas del sector financiero en Estados Unidos. Actualmente, cuenta con el respaldo de Y Combinator, la aceleradora de startups más prestigiosa del mundo, conocida por impulsar gigantes como Airbnb, Dropbox, Reddit y Twitch, así como las colombianas Platzi, Laika y Rappi.
El camino hacia Y Combinator
Y Combinator invierte 500.000 dólares en las empresas seleccionadas, que este año fueron alrededor de 40.000 postulantes de todo el mundo. El proceso incluye una aplicación escrita, un video explicativo y múltiples entrevistas, con una tasa de aceptación de solo el 1%. Isabella logró ser aceptada en su primer intento, un logro estadísticamente más difícil que ingresar a Harvard o Stanford. Ella es la única colombiana y la única mujer CEO en su cohorte, lo que resalta su papel pionero en un sector dominado por hombres.
Zolvo: la solución a un problema millonario
La idea de Zolvo nació tras conversaciones con más de 120 ejecutivos de empresas como Juan Valdés, Seguros Bolívar y Davivienda, quienes coincidían en que la conciliación de facturas al cierre de mes era un caos. Un cliente que perdió un millón de dólares por no poder verificar la legitimidad de una empresa estadounidense reveló la magnitud del problema. En EE.UU. no existe un sistema de factura electrónica federal como en Colombia, lo que permite que empresas inflen sus facturas para obtener préstamos. Zolvo automatiza la verificación de facturas mediante IA, reduciendo de días a minutos un proceso que antes era lento y riesgoso. Ya tiene contratos activos que generan cerca de 100.000 dólares en ingresos anuales recurrentes y ha levantado alrededor de un millón de dólares en una ronda presemilla.
Una trayectoria forjada en la diversidad
Isabella es hija de una familia que le enseñó que las fronteras no son límites. A los 18 años, tras graduarse del colegio El Tilata, viajó a Maine, EE.UU., para trabajar como profesora de tenis en un campamento de verano. Luego pasó seis meses en China con el programa Where There Be Dragons, donde convivió con comunidades locales y aprendió mandarín, sin celular, siendo la única colombiana en un grupo de estudiantes de Stanford y Michigan. En 2020 ingresó a la Universidad de los Andes para estudiar Administración de Empresas, con opciones en mandarín y derecho. Durante la pandemia creó Summer Camp, un campamento virtual para niños, su primer emprendimiento formal. Posteriormente trabajó en Pluria, una empresa rumana de marketing digital, y luego se unió a Makers Fellowship, la comunidad de jóvenes emprendedores liderada por Andrés Bilbao, cofundador de Rappi. Allí conoció a figuras clave del ecosistema. Tras vincularse a Endeavor y participar en hackatones, un inversionista la animó a emprender. Pidió vacaciones, viajó a San Francisco y en un mes levantó su primera ronda de inversión ángel. Al regresar a Bogotá, renunció a Endeavor para fundar Zolvo.
El apoyo de Y Combinator y el futuro
La valoración de las startups en el proceso de Y Combinator comienza en diez millones de dólares y pueden levantar entre cinco y veinticinco millones. Isabella destaca por su habilidad para construir una narrativa convincente. Entre sus inversores ángeles se encuentra Nicolás Díaz, su antiguo jefe en Domu. Zolvo ya está en conversaciones avanzadas con Triumph, la compañía de factoring más grande de EE.UU., y con otros prestamistas que manejan billones de dólares en préstamos anuales. Isabella demuestra que con visión, esfuerzo y resiliencia, es posible conquistar Silicon Valley desde Colombia.



