El ecosistema emprendedor en América Latina experimenta una transformación significativa, impulsada por la necesidad de construir negocios sostenibles en mercados cada vez más complejos. Las denominadas startups “rinoceronte” están ganando relevancia frente al tradicional modelo unicornio, al priorizar ingresos reales, rentabilidad y estabilidad operativa antes que el crecimiento acelerado financiado con inversión externa.
El contexto de la región
Esta tendencia surge en medio de cifras desafiantes para las empresas latinoamericanas. Según el Monitor de Desarrollo Territorial, solo el 45 % de las pequeñas y medianas empresas logra sobrevivir más de dos años. En Colombia, 75 de cada 100 compañías fracasan antes de cumplir su tercer año. Este panorama ha llevado a muchos emprendimientos a buscar modelos más sólidos que les permitan alcanzar el punto de equilibrio en menos tiempo.
¿Qué son las startups rinoceronte?
A diferencia de los unicornios, empresas valoradas en más de 1.000 millones de dólares, las startups rinoceronte se enfocan en operar, vender y generar ingresos sostenibles desde etapas tempranas. El concepto, acuñado por el inversionista Dave McClure, propone una estrategia equilibrada que prioriza la escalabilidad práctica y la estabilidad financiera sobre el crecimiento vertiginoso.
Un caso colombiano: Bangk
En Colombia, la fintech Bangk refleja esta tendencia. Nacida a finales de 2022, dedicó todo 2023 al desarrollo tecnológico y la validación de su producto. Según Marco Gómez, cofundador, durante 2024 la empresa logró un crecimiento superior al 1.000 % en ingresos y alcanzó sus primeros tres meses en punto de equilibrio, una señal que confirmó la viabilidad del modelo de negocio. Para 2025, la fintech reportó un incremento del 52 % en facturación, acumuló siete meses en equilibrio financiero y cerró el año con utilidades reales, consolidando un esquema que se apalanca en sus propios ingresos y no en rondas permanentes de inversión.
Control financiero y eficiencia
Uno de los factores clave ha sido la capacidad de controlar los gastos mientras aumentan los ingresos. Durante el primer trimestre de 2026, Bangk registró un crecimiento del 25 % frente al mismo periodo del año anterior, mientras que el incremento de sus egresos fue apenas del 6 %. Este manejo eficiente de caja marca una diferencia frente a modelos empresariales que suelen tardar hasta siete años en generar utilidades.
La fintech también ha fortalecido su presencia en el mercado de créditos vehiculares, gestionando solicitudes por más de $65.700 millones de la mano de aliados como Sura Alternativas de Crédito. Además, la empresa asegura haber ayudado a miles de familias a ahorrar más de $100.000 millones en intereses de créditos, gracias a un modelo basado en intermediación y asesoría financiera.
El modelo de negocio
“Bangk representa el espíritu del rinoceronte porque no buscamos parecer grandes, buscamos ser sólidos”, afirma su cofundador. La empresa conecta servicios de compra de cartera, seguros y ahorro financiero, generando relaciones de largo plazo con los usuarios. No asume directamente el riesgo crediticio, lo que le permite operar con una infraestructura comercial más liviana y escalar de manera eficiente tanto para las entidades financieras como para los consumidores.
Este enfoque demuestra que crecer con ingresos reales ya es posible en América Latina, ofreciendo una alternativa viable frente a la alta tasa de mortalidad empresarial en la región.



