El Banco de Japón (BoJ) decidió aumentar su tasa de interés de referencia a corto plazo hasta el 1%, el nivel más alto en 31 años, al concluir su reunión mensual. La medida, que eleva la tasa desde el 0,75%, se tomó por primera vez en seis meses y responde al aumento de los precios derivado de la situación en Oriente Medio, agravada por la ofensiva estadounidense e israelí contra Irán, que recientemente alcanzaron un acuerdo.
Contexto de la decisión
La reunión estuvo marcada por la ausencia del gobernador del BoJ, Kauzo Ueda, quien se encuentra hospitalizado debido a una infección de un quiste hepático. En su lugar, el vicegobernador Ryozo Himino dirigió la sesión. Ueda presentó sus argumentos por escrito, pero no pudo votar. La decisión se aprobó con siete votos a favor y uno en contra.
Impacto en la economía japonesa
Según un comunicado del BoJ, la economía nipona enfrenta un menor riesgo de desaceleración gracias a los subsidios energéticos implementados por la administración de la primera ministra, Sanae Takaichi, y a la obtención de fuentes alternativas de materias primas afectadas por el conflicto en Oriente Medio. El organismo prevé que la economía japonesa continúe creciendo moderadamente, aunque a un ritmo más lento, impulsada por los altos beneficios empresariales y la mejora del empleo.
El BoJ adelantó que continuará elevando las tasas de interés en el futuro, evaluando los riesgos para la economía, con el objetivo de alcanzar la meta de inflación del 2% medida por el índice de precios al consumo (IPC).
Reacción de los mercados
El principal índice de la Bolsa de Tokio, el Nikkei, superó por primera vez los 70.000 puntos este martes, impulsado por la decisión del BoJ. La subida de tasas, que se ajustó a las expectativas del mercado, fue recibida con alivio por los inversores, según detalló el medio económico Nikkei. La medida confirma los planes del organismo de normalizar su política monetaria tras décadas de deflación.



