Contrato millonario de fibra óptica en Cataluña queda en suspenso tras decisión judicial
El Tribunal Catalán de Contratos del Sector Público ha emitido una resolución que anula parcialmente la adjudicación del polémico contrato para la construcción de la red de fibra óptica XCAT, que había sido otorgado a la empresa local Sirt en colaboración con Connecta y utilizando equipamiento del gigante tecnológico chino Huawei. Esta decisión judicial surge como respuesta al recurso presentado por las compañías Telefónica y Cellnex, quienes cuestionaban los procedimientos de selección.
Detalles del proyecto XCAT y su controvertida adjudicación
El contrato, valorado en 127 millones de euros, tenía como objetivo principal conectar más de 5.000 sedes públicas dependientes de la Generalitat de Cataluña, incluyendo:
- Colegios e institutos
- Hospitales y centros de salud
- Comisarías de los Mossos d'Esquadra
- Dependencias oficiales de diversa índole
La oferta de Sirt con tecnología Huawei fue la mejor valorada técnicamente por el CTTI (Centro de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información), organismo dependiente de la Secretaría de Telecomunicaciones de la Generalitat. Sin embargo, esta decisión generó inmediata controversia por varios factores clave.
Cinco propuestas y una única alternativa sin Huawei
Al proceso de licitación se presentaron cinco propuestas distintas:
- Telefónica-Cellnex (utilizando equipos de Nokia)
- Masorange (con tecnología Huawei)
- Vodafone (con tecnología Huawei)
- Parlem (con tecnología Huawei)
- Sirt (con tecnología Huawei)
La oferta de Telefónica-Cellnex destacaba por ser la única que no incluía equipamiento chino, optando en su lugar por tecnología de la finlandesa Nokia. Además, presentaba la propuesta económica más ventajosa, lo que hacía aún más cuestionable la decisión final del CTTI.
Conflictos de interés y valoraciones técnicas cuestionadas
La adjudicación a Sirt generó suspicacias adicionales debido a las conexiones personales involucradas. Demetri Rico, gerente del CTTI durante el proceso de selección, había sido vicepresidente de Huawei hasta el año 2022, lo que planteaba posibles conflictos de interés no adecuadamente gestionados.
Más controvertido aún resultó el análisis técnico realizado por el organismo adjudicador. El CTTI otorgó una mejor valoración técnica al plan de Sirt que a las propuestas presentadas por las cuatro mayores operadoras de telecomunicaciones de España, incluyendo a Telefónica, que como propietaria de la red actual poseía un conocimiento exhaustivo de su arquitectura y necesidades específicas.
Retroceso procesal y nueva evaluación técnica
Como consecuencia de la resolución judicial, se anula la adjudicación realizada en octubre y se ordena retrotraer las actuaciones hasta la fase de valoración y calificación de la documentación técnica. Esto significa que el proceso deberá reiniciarse desde ese punto crítico, dando oportunidad para una reevaluación más transparente y objetiva de todas las propuestas presentadas.
El contexto regulatorio europeo: una espada de Damocles
La adjudicación inicial se produjo en un momento particularmente delicado respecto a la política europea sobre equipamiento chino en infraestructuras críticas. Cuando la Generalitat otorgó el contrato a Sirt, ya existían señales claras desde Bruselas sobre un endurecimiento inminente de las regulaciones de ciberseguridad.
La propuesta de nueva Cibersecurity Act (CSA) presentada por la Comisión Europea el 20 de enero de 2026 representa una amenaza directa a la viabilidad del proyecto XCAT con tecnología Huawei. A diferencia de las recomendaciones anteriores, que se aplicaban principalmente a redes móviles 5G, la nueva normativa:
- Prohíbe taxativamente la tecnología china en todas las redes
- Incluye tanto redes móviles como fijas
- Afecta redes de acceso, transporte y transmisión
Esta prohibición afectaría directamente al proyecto XCAT, poniendo en riesgo su continuidad y generando la posibilidad de que la Generalitat deba sustituir los equipos chinos por tecnología occidental en un futuro próximo, incurriendo así en costos duplicados.
Plazos de sustitución y consecuencias financieras
La Comisión Europea ha establecido que, para redes móviles, existirá un plazo de tres años para la sustitución completa de equipos chinos una vez entre en vigor la nueva CSA. Para redes fijas como la XCAT, el plazo específico aún no se ha determinado, pero se espera que sea similar.
Considerando que la mayor parte del presupuesto de 127 millones se destinaría a la adquisición de equipamiento, una futura sustitución obligatoria representaría un gasto adicional significativo para las arcas públicas catalanas, además de retrasos considerables en la implementación completa del proyecto.
Implicaciones políticas y técnicas de la decisión judicial
La resolución del Tribunal Catalán de Contratos del Sector Público no solo cuestiona los procedimientos de adjudicación seguidos por la Generalitat, sino que también pone de manifiesto las tensiones entre:
- Decisiones técnicas de organismos públicos
- Intereses comerciales de grandes operadoras
- Directrices de seguridad europeas
- Consideraciones geopolíticas en telecomunicaciones
El caso del contrato XCAT se convierte así en un precedente significativo para futuras licitaciones de infraestructura tecnológica en España, especialmente aquellas que involucren equipamiento de fabricantes sujetos a restricciones internacionales.