La fusión que redefine el panorama de las telecomunicaciones en Colombia
La adquisición de las operaciones de Telefónica Movistar por parte de Millicom, matriz de Tigo, constituye un hito histórico para el sector de telecomunicaciones en el país. Esta transacción empresarial no solo representa un reordenamiento corporativo de gran magnitud, sino que también genera profundas interrogantes sobre la continuidad de los servicios, la protección de los derechos de los usuarios y el nuevo equilibrio competitivo que emergerá en el mercado.
Garantías regulatorias para los usuarios
Geusseppe González Cárdenas, director para América Latina de Access Partnership, subraya que desde la perspectiva de los consumidores, el marco regulatorio colombiano garantiza plenamente la libertad de elección. "La regulación establece la portabilidad de los servicios, lo que significa que los usuarios pueden cambiar de operador sin perder su número celular", explica el especialista.
En este contexto, la reconfiguración del mercado no implica una pérdida automática de derechos para los más de 30 millones de clientes de Movistar o Tigo, quienes mantendrán la facultad de decidir si permanecen con el operador fusionado o se trasladan a otra compañía. González Cárdenas enfatiza que, independientemente del proceso de integración, "bajo ninguna circunstancia se puede afectar la continuidad en la prestación del servicio".
Desafíos en la transición operativa
Uno de los retos fundamentales será la gestión adecuada de la transición para evitar confusión entre la extensa base de clientes. Ante la ausencia de una estrategia pedagógica clara desde el Estado, el experto considera que la responsabilidad recaerá principalmente en los operadores involucrados.
"Serán ellos quienes deban explicar bajo qué condiciones van a seguir operando, qué promociones habrá y si los usuarios deben realizar alguna acción", señala González Cárdenas. Entre los posibles cambios que podrían implementarse se encuentran:
- Sustitución de tarjetas SIM para adaptarse a nuevas redes
- Ajustes en los ciclos de facturación y planes tarifarios
- Modificaciones en la red de atención comercial y puntos de servicio
Reconfiguración técnica y comercial
Desde el punto de vista empresarial, el siguiente paso consistirá en una integración profunda de las operaciones. En el plano técnico, el director de Access Partnership anticipa que "las redes se reconfigurarán para buscar mayor eficiencia en cobertura, infraestructura y uso del espectro".
Este proceso implicará una re-sintonización del espectro radioeléctrico para que sea administrado por un solo operador, con el objetivo primordial de optimizar su aprovechamiento. En el ámbito comercial, Tigo buscará consolidar y ampliar la base de clientes heredada de Movistar, lo que podría traducirse en planes más competitivos y servicios adicionales para los usuarios.
Desaparición inminente de la marca Movistar
Sobre el futuro de la reconocida marca Movistar, González Cárdenas es categórico: "Es inminente su desaparición en Colombia". Explica que el propósito central de la operación es absorber los activos, usuarios e infraestructura de Telefónica para fortalecer significativamente la posición de Millicom en el mercado colombiano.
El tiempo que tome este proceso de desaparición de la marca dependerá de múltiples variables, incluyendo la integración laboral, tecnológica y comercial, hasta que se defina el cese definitivo del uso de la marca Movistar en el territorio nacional.
Nueva distribución del mercado colombiano
En cuanto al impacto en la estructura competitiva del sector, el analista advierte que la reconfiguración es "crítica y debe analizarse con rigor". En servicios fijos, la fusión podría llevar a que Tigo alcance aproximadamente el 36% del mercado, una participación similar a la que actualmente mantiene Claro.
En el segmento móvil, donde Claro concentra alrededor del 57% del mercado, la unión de Tigo y Movistar -con participaciones cercanas al 18% cada uno- podría alterar sustancialmente las condiciones de competencia. Este escenario también plantea desafíos significativos para WOM, que compite exclusivamente en el mercado móvil, y abre interrogantes sobre el futuro de Telecall, operador que obtuvo espectro en 2023 pero aún no ha iniciado operaciones comerciales.
La magnitud de esta operación, que involucra a más de 30 millones de usuarios en todo el territorio colombiano, marca un punto de inflexión que redefinirá las dinámicas del sector de telecomunicaciones en los próximos años, con implicaciones tanto para los consumidores como para el ecosistema empresarial del país.



