Inicio oficial de las obras de ampliación de la Autopista Norte
El pasado lunes se firmó el acta de inicio para la tan esperada ampliación de la autopista Norte, el corredor vial que conecta a Bogotá con los municipios de Sabana Centro, Boyacá y los departamentos de Santander. Este proyecto, que lleva más de un año de retraso principalmente por trámites ambientales, busca solucionar los graves problemas de congestión que afectan diariamente a miles de usuarios.
Detalles del proyecto y cronograma de ejecución
Juan Manuel Mariño Maldonado, gerente general de la Concesionaria Ruta Bogotá Norte, explicó que el proyecto tiene un valor de 1,8 billones de pesos, financiado completamente por inversionistas privados. El periodo de construcción contractual es de 5 años y medio, aunque específicamente el tramo de la autopista Norte estará terminado en 4 años y medio.
"Queremos hacer una vía que dé gusto salir de Bogotá y regresar a ella", afirmó Mariño Maldonado durante la entrevista. "Mucha gente dice que la salida no es tan dura, madrugo y me voy, pero el regreso es el que da pereza".
Transformación vial y componentes del proyecto
La ampliación transformará radicalmente esta vía que actualmente funciona con tres carriles. El nuevo diseño incluirá:
- Cinco carriles para vehículos mixtos en cada sentido
- Un carril exclusivo para TransMilenio (dos en zonas de estaciones)
- Ciclorrutas y andenes en ambos costados
- Segunda calzada en la carrera 7a entre calles 201 y 245
- Variante en Sopó de 7,2 kilómetros
El gerente destacó que el proyecto duplicará la capacidad vial desde la calle 191 hasta la 235, donde actualmente se presenta el principal cuello de botella.
Plan de manejo de tráfico durante las obras
Uno de los aspectos más complejos será mantener la circulación vehicular durante la construcción. "Es de las partes más complejas de esta obra", reconoció Mariño Maldonado. "La condición de que se tienen que mantener siempre tres carriles hace que el plan de manejo de tráfico tenga que ser algo muy planeado y organizado".
La concesionaria diseñará horarios específicos para la entrada de maquinaria y coordinará con la Secretaría de Movilidad de Bogotá para minimizar impactos. "Siempre los tres carriles existentes estarán disponibles", aseguró el gerente.
Desafíos ambientales y de infraestructura
El proyecto enfrenta importantes restricciones ambientales, incluyendo la proximidad a dos humedales de categoría Ramsar y la tubería Tibitoc-Casa Blanca, que abastece cerca del 50% del acueducto de Bogotá. "Con esas restricciones teníamos que lograr implantar el diseño que tuviera espacio seguro para ciclistas, dos ciclorrutas, dos andenes, y espacio para vehículos mixtos y del sistema de transporte masivo", explicó.
La Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla) aprobó el proyecto con condiciones en enero pasado, pero aún debe pronunciarse sobre información adicional entregada por la concesionaria. Por esta razón, aunque el acta de inicio ya se firmó, los usuarios comenzarán a ver obras físicas en aproximadamente 77 días.
Financiación y beneficios esperados
El proyecto se financiará exclusivamente con el 33% del recaudo del peaje existente, sin nuevos peajes, impuestos de valorización ni contribuciones adicionales. Actualmente, el promedio de tráfico por el peaje es de 40.000 vehículos diarios, cifra que aumenta a aproximadamente 50.000 si se consideran los vehículos que realizan retornos sin salir de Bogotá.
"A finales de 2030 contaremos con la autopista ampliada, que no se volverá a inundar y tendrá un espacio seguro para peatones y ciclistas que no existe actualmente", prometió el gerente. "Y tendrá el doble de carriles para vehículos, que hoy tampoco se tienen".
El sistema TransMilenio llegará hasta la calle 235 con seis estaciones proyectadas, donde se construirá un séptimo carril para permitir el adelantamiento de buses mientras otros recogen pasajeros.
Compromiso con los plazos de entrega
A diferencia de los contratos tradicionales de obra pública, en este modelo de concesión el privado financia completamente la construcción y solo recibe pago una vez terminada la obra. "Esto motiva a cualquier concesionario a acelerar las obras lo más que pueda", señaló Mariño Maldonado. "Porque solo hasta entregarlas podrá recibir el pago por ellas".
El mensaje final del gerente a los usuarios es de optimismo: "Estamos muy orgullosos de haber iniciado la etapa de construcción. Tenemos todos los recursos técnicos y financieros y maquinaria para ejecutar la obra".



