La transformación vial de Bogotá: resaltos parabólicos convierten avenidas en 'sube y baja'
La avenida Boyacá, uno de los principales corredores viales de Bogotá, ha experimentado una transformación radical con la instalación de más de 100 resaltos parabólicos, conocidos popularmente como 'policías acostados'. Esta estrategia de la Secretaría Distrital de Movilidad, que suma casi 200 estructuras en toda la ciudad, ha generado un particular efecto de 'sube y baja' que divide opiniones entre conductores, pero que según cifras oficiales está salvando vidas.
Un recorrido entre frenos y aceleraciones
Un conductor que inicia su trayecto en la avenida Boyacá con calle 13 y se dirige hacia el sur se enfrenta a más de 50 resaltos parabólicos en apenas 30 minutos de recorrido. El patrón se repite constantemente: acelerar hasta 40 o 50 km/h, frenar bruscamente ante cada resalto, reducir la velocidad a 15 km/h para superar la estructura, y volver a acelerar. Esta secuencia, que inicialmente resultaba desconcertante para los bogotanos, se ha convertido en una rutina para quienes transitan diariamente por este corredor.
"Al comienzo fue extraño ver tantos 'policías acostados' en una vía principal como la Boyacá, y menos tan seguidos uno del otro. Pero si es por el bien de todos, me parece una buena idea. Uno termina acostumbrándose", comenta Ferney Blanco, taxista que circula regularmente por el sector.
La ingeniería detrás de los resaltos
La Secretaría de Movilidad explica que el diseño geométrico de estos resaltos sigue estrictas especificaciones técnicas basadas en una guía danesa de 2019. Cada estructura tiene 10 centímetros de altura, pero su ancho y separación varían según la velocidad máxima deseada:
- Para 20 km/h: 3 metros de ancho, separación de 20-50 metros
- Para 30 km/h: 4 metros de ancho, separación de 75-100 metros
- Para 40 km/h: 6.5 metros de ancho, separación de 100-150 metros
- Para 50 km/h (como en vías arteriales): 9.5 metros de ancho, separación de 150-250 metros
Esta precisión técnica explica por qué algunos resaltos aparecen justo antes de cruces peatonales o semáforos, puntos críticos donde ocurren numerosos siniestros viales. "Los conductores, cuando ven el semáforo en amarillo, tienden a acelerar en lugar de frenar. Estos resaltos ayudan a que reduzcan su velocidad y no se pasen el semáforo casi en rojo, poniendo en peligro a peatones", argumenta la Secretaría.
Resultados contundentes en seguridad vial
Los números respaldan la estrategia. Para 2025, Bogotá contaba con 190 resaltos parabólicos (164 en vías arteriales y 26 en vías intermedias y locales), logrando una reducción del 45% en lesionados vulnerables en los tramos intervenidos. Según cálculos con corte al 31 de octubre, se han salvado al menos nueve vidas gracias a estas estructuras.
En la avenida Boyacá específicamente, los cambios son dramáticos:
- El porcentaje de carros que excedía el límite de 50 km/h bajó del 46% al 6%
- En motocicletas, la infracción disminuyó del 60% al 8%
- La velocidad máxima registrada cayó de 109 km/h a 73 km/h
- El 90% de los conductores respeta los límites sin afectar la congestión
Preocupaciones y respuestas oficiales
Algunos conductores expresan preocupación sobre posibles daños vehiculares. Un motociclista que circula por la avenida Primero de Mayo pregunta si los constantes 'sube y baja' desgastan la suspensión de su moto. La Secretaría de Movilidad garantiza que ningún vehículo se ve afectado, ya que el diseño garantiza un paso suave a la velocidad adecuada, siendo "para nada agresivo" con neumáticos o partes mecánicas, incluso para bicicletas de ruta con rines delgados.
Sobre la congestión, aunque algunos conductores reportan que "desde que se llenó la Boyacá de resaltos, la congestión ha sido terrible", la entidad asegura que el flujo vehicular ha aumentado en algunos corredores. "En la avenida Guayacanes se incrementó un 10% el flujo, y en la Boyacá tuvimos un aumento del 20% en la velocidad promedio", afirman desde Movilidad.
Una estrategia que llegó para quedarse
La secretaria de Movilidad, Claudia Díaz, defiende la medida: "Tomamos una decisión transformadora para la movilidad en Bogotá: gestionar la velocidad con medidas integrales, rigor técnico y basadas en evidencia. Los resultados demuestran que vamos por el camino correcto. Hoy podemos decir que, con los resaltos, ya estamos salvando vidas".
Para este año, la estrategia se expandirá a más corredores críticos como la avenida Guayacanes y la avenida Ciudad de Cali, consolidando una política de seguridad vial que, pese a las críticas iniciales, muestra resultados tangibles en la protección de la vida de bogotanos.



