Cancelan licitación de la Variante San Gil: nuevo revés para infraestructura vial de Santander
El proyecto de la Variante de San Gil, considerado vital para la movilidad y seguridad del departamento de Santander, enfrenta un nuevo obstáculo en su ya prolongada ejecución. El Instituto Nacional de Vías (Invías) canceló recientemente la licitación pública de esta obra, generando preocupación entre las autoridades locales y la comunidad sangileña.
Una obra con múltiples retrasos
La Variante San Gil, que debió entregarse completamente en el año 2023, apenas registra un avance del 35 por ciento en su construcción. Según información de la veeduría de la Cámara de Comercio de Bucaramanga, la obra lleva paralizada varios meses y presenta serias deficiencias en su ejecución.
Marcela Gualdrón Forero, representante de la veeduría ciudadana, explicó a medios locales que la cancelación de la licitación se debe principalmente a la falta de certificados de disponibilidad presupuestal. "El Invías se excusó argumentando que los tiempos no les daban para cumplir el cronograma, pero la realidad es que no tienen los 66 mil millones de pesos necesarios para el contrato", afirmó Gualdrón.
Historia de una obra inconclusa
La construcción de la Variante San Gil comenzó en agosto de 2018 con un contrato adjudicado a la empresa Concai por 184 mil millones de pesos. El objetivo inicial era construir 9.6 kilómetros de vía que mejoraran significativamente la movilidad en la región y redujeran los accidentes en el paso urbano de San Gil.
Sin embargo, los recursos se agotaron antes de completar la obra. "Con ese presupuesto solamente se logró construir cerca de 4.1 kilómetros no completos", detalló Gualdrón. Actualmente existen tramos sin terminar, sectores sin gestión predial y vías sin la señalización adecuada.
"Nos han tomado el pelo, fueron promesas que nos hicieron, está todo quieto, es un elefante blanco", expresó con frustración la representante de la veeduría, quien añadió que los sangileños continúan sufriendo las consecuencias de esta obra inconclusa.
Inversión significativa con pocos resultados
Desde que inició el proyecto, se han invertido aproximadamente 190 mil millones de pesos en la Variante San Gil. A pesar de esta considerable suma, la obra presenta graves deficiencias:
- Avance general del 42% desde 2018
- Tramos construidos que no cumplen función alguna por falta de conectividad
- Dos puentes levantados que no sirven a ningún propósito práctico
- Falta de continuidad en la vía principal
La obra contempla la construcción de un viaducto llamado Las Lajas y tendría una longitud total de 9.7 kilómetros con calzada de 7.3 metros de ancho. Su importancia radica en que mejoraría sustancialmente la seguridad vial en una zona históricamente afectada por accidentes de tránsito.
Futuro incierto para la infraestructura santandereana
El Gobierno Nacional había anunciado la disponibilidad de 80 mil millones de pesos adicionales para completar el proyecto, y en octubre de 2025 se publicaron los prepliegos para licitar el tramo restante hasta empalmar con la vía Barichara. No obstante, este proceso fue suspendido recientemente, generando incertidumbre sobre el futuro de la obra.
Desde la Cámara de Comercio de Bucaramanga y otras organizaciones civiles se ha insistido en la necesidad de reactivar los procesos licitatorios para que las obras ya ejecutadas puedan volverse funcionales. "Hemos seguido insistiendo con Invías sobre la necesidad de sacar los nuevos procesos licitatorios para que estas obras que hicieron sean funcionales", reiteró Gualdrón.
La comunidad de San Gil y la región santandereana en general esperan que esta obra, considerada esencial para el desarrollo regional, pueda finalmente completarse después de casi una década de esperas, retrasos y promesas incumplidas por parte del Gobierno Nacional.



