Aseguradoras navieras cancelan cobertura de riesgo de guerra por conflicto en Irán
Cancelan seguros de guerra navieros por conflicto en Irán

Aseguradoras navieras suspenden cobertura de riesgo de guerra por conflicto en Irán

En una decisión que impacta directamente al comercio marítimo global, varias de las principales aseguradoras navieras del mundo han anunciado la cancelación de la cobertura de riesgo de guerra para buques que naveguen en aguas relacionadas con el conflicto en Irán y el golfo Pérsico. Esta medida, que entrará en vigor a partir del 5 de marzo de 2026, refleja la creciente preocupación por la seguridad en una de las rutas marítimas más críticas para el suministro energético mundial.

Detalles de las cancelaciones anunciadas

Entre las aseguradoras que han tomado esta decisión se encuentran Gard, Skuld, NorthStandard, el London P&I Club y el American Club, según avisos oficiales publicados en sus sitios web el 1 de marzo. Los comunicados especifican que la exclusión de cobertura se aplicará específicamente a aguas iraníes, el golfo Pérsico y las zonas marítimas adyacentes, áreas que se han vuelto especialmente peligrosas debido al recrudecimiento de las hostilidades.

Skuld indicó en su aviso que actualmente está trabajando en una opción de recompra que permitiría restablecer la cobertura bajo ciertas condiciones, aunque no proporcionó detalles específicos sobre los términos o el cronograma de esta alternativa. Paralelamente, el grupo asegurador japonés MS&AD confirmó a la agencia Reuters que ha suspendido temporalmente la suscripción de pólizas que cubren riesgos de guerra en las aguas alrededor de Irán, Israel y países vecinos.

Contexto del conflicto y sus repercusiones

La escalada de tensiones en Oriente Próximo alcanzó un punto crítico durante el fin de semana, cuando fuerzas estadounidenses e israelíes lanzaron ataques coordinados contra objetivos iraníes. En respuesta, Teherán anunció el cierre de la navegación por el estrecho de Ormuz, un paso marítimo estratégico por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial y una porción significativa del gas natural licuado (GNL) global.

Esta medida ha desencadenado una serie de consecuencias inmediatas en la logística marítima:

  • Suspensión de envíos por parte de propietarios de petroleros, grandes compañías petroleras y empresas comerciales, que han detenido temporalmente el transporte de crudo, combustible y GNL a través del estrecho.
  • Acumulación masiva de buques en zonas de espera, con datos satelitales que muestran concentraciones significativas cerca de puertos clave como Fujairah en los Emiratos Árabes Unidos.
  • Interrupciones generalizadas en el tráfico marítimo, con seguimientos que registran al menos 150 petroleros (incluyendo buques de crudo y GNL) anclados en aguas abiertas del golfo más allá del estrecho de Ormuz, y docenas adicionales estacionados al otro lado de este cuello de botella estratégico.

Incremento de los riesgos operativos

La situación de seguridad se ha deteriorado rápidamente, con al menos tres petroleros reportando daños significativos frente a la costa del golfo en incidentes recientes. En uno de estos eventos, un marinero perdió la vida, subrayando los peligros concretos que enfrentan las tripulaciones y los activos marítimos en la región.

Esta combinación de factores —el cierre del estrecho de Ormuz, los ataques militares, los incidentes contra buques comerciales y ahora la retirada de cobertura aseguradora— crea un escenario complejo para la industria naviera global. Las aseguradoras, al cancelar estas pólizas, están reconociendo formalmente que los riesgos han superado los parámetros bajo los cuales pueden operar de manera sostenible, lo que probablemente generará aumentos significativos en los costos de operación para las compañías que decidan mantener sus rutas por la zona.

La comunidad marítima internacional observa con preocupación cómo se desarrolla esta crisis, ya que cualquier interrupción prolongada en el estrecho de Ormuz podría tener repercusiones económicas globales, afectando los precios del petróleo y el gas, y alterando las cadenas de suministro energético en múltiples continentes.