Costos del transporte intermunicipal suben hasta 22% y reducen más de 40.000 despachos en 2026
Costos transporte intermunicipal suben 22% y reducen 40.000 despachos

La conectividad regional en Colombia atraviesa un momento crítico, según la Asociación para el Desarrollo Integral del Transportador Terrestre Intermunicipal (Aditt), que alertó que el fuerte aumento de costos, sumado a bloqueos y lluvias, está afectando la operación y el desarrollo económico.

Aumento de costos presiona la operación del transporte

Según cifras de la asociación, solo en el primer trimestre de 2026, los costos fijos del sector se incrementaron 15,54%, mientras que en el último año el aumento acumulado fue de 14,30%. El comportamiento de los costos variables refuerza la presión. Los costos laborales aumentaron 22,20%, los seguros registraron un alza de 22,59% y los peajes subieron 8,50%, elevando significativamente la carga operativa de las empresas.

Según menciona Aditt, este encarecimiento impacta directamente la sostenibilidad del negocio. Las empresas enfrentan un entorno en el que los ingresos no crecen al mismo ritmo de los costos, lo que limita su capacidad de mantener la operación. Como resultado, el sector ha tenido que ajustar su oferta. En el primer trimestre de 2026 se redujeron más de 40.000 despachos, lo que refleja una menor disponibilidad de rutas y frecuencias en distintas regiones. Esta caída en la operación evidencia el deterioro de la conectividad. Menos despachos implican menos opciones de transporte para los usuarios y mayores dificultades para garantizar cobertura en zonas apartadas o de menor demanda.

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Bloqueos y lluvias agravan la crisis de conectividad

A la presión de los costos se suman factores externos que profundizan la crisis. Los bloqueos en las vías y las intensas lluvias continúan afectando la operación de forma recurrente en diferentes corredores del país. Estas condiciones, según Aditt, interrumpen la prestación del servicio y generan incertidumbre en la programación de rutas. Las empresas deben ajustar itinerarios constantemente, lo que afecta la eficiencia operativa y eleva los costos logísticos. La asociación advierte que estas situaciones “afectan la frecuencia de rutas, aumentan los tiempos de viaje y generan pérdidas económicas en cadena”, evidenciando el impacto sistémico sobre el sector transporte. Asegura también que el aumento en los tiempos de desplazamiento también reduce la competitividad del transporte intermunicipal. Los usuarios enfrentan trayectos más largos e impredecibles, lo que puede desincentivar la demanda en algunos corredores. En este entorno, la conectividad pierde confiabilidad, un elemento clave para el funcionamiento de las economías regionales. La falta de estabilidad en el servicio afecta tanto a pasajeros como a actividades productivas que dependen del transporte.

Impacto económico y llamado a políticas públicas

El impacto de la crisis no se limita al transporte. Según el gremio, la situación está afectando el turismo, el empleo y el dinamismo de las economías regionales, sectores altamente dependientes de la movilidad. La reducción en la conectividad limita el flujo de personas hacia destinos turísticos y centros de actividad económica, lo que se traduce en menores ingresos y menor dinamismo para los territorios. Además, la caída en la operación del transporte puede tener efectos sobre el empleo, tanto en las empresas del sector como en actividades relacionadas que dependen de la movilidad de pasajeros.

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Frente a este panorama, los transportadores hicieron un llamado a los candidatos presidenciales para que prioricen la conectividad regional dentro de sus agendas programáticas y propuestas de gobierno. El gremio señala que “Colombia no puede avanzar hacia el desarrollo sin garantizar movilidad eficiente, segura y sostenible entre sus territorios”, subrayando la importancia estratégica del sector. Asimismo, se plantea la necesidad de adoptar decisiones estructurales que permitan enfrentar el aumento de costos operativos, mejorar la infraestructura vial y garantizar condiciones adecuadas de movilidad. El gremio insiste en que la conectividad regional “no es un asunto secundario: es un pilar del desarrollo económico y social del país”, en un contexto donde las limitaciones actuales ya están generando efectos visibles. Con un entorno marcado por mayores costos, interrupciones en las vías y condiciones climáticas adversas, el transporte intermunicipal enfrenta un escenario desafiante que pone en riesgo su sostenibilidad.