Crisis de movilidad en nueva sede del SENA: estudiantes denccionan gastos extras
Lo que debería ser una celebración por la inauguración de una de las infraestructuras educativas más avanzadas de la región se ha convertido en un grito de auxilio por parte de la comunidad estudiantil del SENA. El traslado oficial de operaciones a la nueva megasede en el sector de Ciudad Verde ha destapado una grave crisis de movilidad que amenaza con vaciar las aulas antes de que finalice el primer semestre del año.
Una inversión millonaria con problemas de acceso
La nueva sede del Centro Industrial y de Desarrollo Empresarial (CIDE) representa un proyecto de gran envergadura con una inversión que superó los $57.900 millones de pesos. El complejo cuenta con más de 7.700 metros cuadrados construidos e incluye laboratorios de última generación para tecnologías TIC, logística, cosmética y áreas administrativas diseñadas para certificar a más de 122.000 aprendices anualmente.
Para la administración del alcalde Julián Sánchez 'Perico', este paso es histórico ya que el municipio deja de depender de locales arrendados y dispersos, centralizando la oferta educativa en un solo punto específicamente diseñado para la formación técnica y tecnológica.
El costo oculto del traslado
Sin embargo, para los estudiantes que residen en las comunas más alejadas como la 4 (Cazucá) o la 6 (San Humberto), la ubicación geográfica se ha convertido en su principal obstáculo. Aunque el traslado es oficial y las clases ya se imparten en la Comuna 3, las quejas se han multiplicado tanto en el "Quejódromo" local como en las redes sociales.
"No es solo el dinero, es el tiempo. Para llegar a Ciudad Verde desde los altos de Cazucá hay que tomar hasta tres transportes diferentes. Son $150.000 que antes usábamos para el almuerzo o las fotocopias", explica uno de los voceros estudiantiles que ha liderado las protestas.
Impacto económico en los aprendices
Los estudiantes que antes se desplazaban hacia puntos centrales de la Autopista Sur ahora deben invertir, en promedio, $150.000 adicionales al mes en transporte. Con una tarifa de transporte interno que ronda los $2.000 a $3.000 pesos dependiendo de la ruta, y la falta de un sistema de alimentación integrado en el municipio, el presupuesto mensual de un aprendiz puede verse afectado en un 20% o 30% solo por concepto de movilidad.
La situación ha generado malestar generalizado entre la comunidad estudiantil, quienes señalan que estos costos adicionales comprometen seriamente su capacidad para continuar con sus estudios técnicos y tecnológicos en la nueva sede.



