La inexplicable demora que mantiene en vilo al principal aeropuerto de Antioquia
Una sola firma burocrática se ha convertido en el obstáculo insalvable para iniciar urgentes intervenciones en el aeropuerto internacional José María Córdova de Rionegro, Antioquia, cuya infraestructura colapsa ante una demanda que supera todas las proyecciones. El otrosí número 27, documento que autoriza un plan de choque valorado en $397.646 millones de pesos, permanece sin ejecución pese a contar con todas las aprobaciones técnicas desde diciembre de 2025.
Colapso operativo en cifras contundentes
La terminal aérea, puerta de entrada a la segunda ciudad capital de Colombia, enfrenta una realidad asfixiante:
- 14,5 millones de pasajeros movilizados en 2025, superando la capacidad diseñada para 2036
- 2.059.183 pasajeros internacionales en 2025, con un crecimiento del 11,7% respecto a 2024
- 199.277 pasajeros solo en enero de 2026, marcando tendencia alcista continua
"El sistema aeroportuario ya colapsó", denunció Alejandro De Bedout, presidente del Concejo de Medellín, quien accedió a la documentación mediante derechos de petición. "Resulta inaudito que el Gobierno Nacional frene una inversión que será financiada en su totalidad por el concesionario AirPlan S.A.S."
El plan de intervenciones urgentes
El proyecto, estructurado durante tres años de negociaciones, incluye mejoras multinivel:
- Ampliación de check-in: 24 posiciones adicionales (de 56 a 80) y 18 kioscos nuevos
- Refuerzo de seguridad: Dos filtros adicionales con máquinas y arcos RX
- Nueva infraestructura: Sala de espera remota de 2.150 m² con 750 sillas y sala de equipajes nacionales de 650 m²
- Plataforma aeronáutica: Cuatro posiciones de parqueo para aviones clase C
- Terminal internacional: Ocho posiciones en sala de espera, ocho en check-in y 11 kioscos
Estas intervenciones permitirían manejar adecuadamente hasta 18 millones de pasajeros anuales, según las estimaciones del proyecto.
La firma que nadie explica
Milena Patricia Jiménez Hernández, vicepresidenta de gestión contractual de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), es la funcionaria cuya rúbrica falta. Nombrada en mayo de 2025, la abogada cartagenera con especialización en contratación estatal no ha firmado el documento pese a que:
- El Comité de Contratación de la ANI aprobó la suscripción el 26 de diciembre de 2025
- Andrés Cárdenas (gerente del EPOH) y Sara Ramírez (representante de Airplan) ya firmaron
- Existen estudios y conceptos multinivel favorables
Las versiones oficiales se contradicen: mientras la ANI asegura que espera "visto bueno del ministerio de Transporte", fuentes de esa cartera ministerial negaron tal requisito y prometieron consultar directamente a Jiménez. Hasta el cierre de esta investigación, ni la funcionaria ni el ministerio habían respondido las consultas.
Antecedentes contractuales y financieros
La concesión otorgada a Airplan en 2008 ha sido modificada más de 15 veces. La ANI ingresó como entidad clave en 2011 y desde 2022 solicitó revisar intervenciones para ajustarse a la demanda. El valor del proyecto aumentó de $180.000 millones iniciales a aproximadamente $290.000 millones actuales, aunque la inversión total contemplada alcanza los $397.646 millones.
Lo más preocupante: según De Bedout, "La Nación no tiene que poner un solo peso del presupuesto nacional para estas obras urgentes, solo debe poner la firma". Fuentes cercanas al proceso sugieren que la demora respondería a "una jugada política", mientras la infraestructura aeroportuaria de Antioquia sigue operando al límite de su capacidad, con problemas logísticos y cancelaciones de vuelos que afectan a miles de pasajeros semanalmente.



