La movilidad en el norte de Bogotá ha dado un giro esperado por años. El alcalde Carlos Fernando Galán anunció oficialmente la habilitación de 2,3 kilómetros de vía en el costado oriental de la Avenida Laureano Gómez (Carrera Novena), específicamente en el tramo comprendido entre las calles 170 y 193.
Una solución real para Usaquén
Esta apertura no es solo una cifra técnica; representa una solución real para más de un millón de ciudadanos que transitan diariamente por la localidad de Usaquén. Barrios como San Antonio, Tibabita, Verbenal y Lijacá son los principales beneficiados de una obra que promete transformar la calidad de vida en el sector.
Reducción de tiempos: el mayor beneficio
El impacto más tangible de esta entrega es el ahorro de tiempo. Según cálculos de la administración distrital, los usuarios podrían ver una reducción de hasta 35 minutos en sus desplazamientos diarios.
“Hoy habilitamos el costado oriental de la novena, de la 170 a la 193. Un dolor de muchos años para la ciudadanía que logramos resolver. Esto además ayudará a mejorar el tráfico en la Séptima”, aseguró el alcalde Galán durante el acto de apertura.
La obra, que presentaba un estancamiento crítico en años anteriores, pasó de un 75% de avance en enero de 2024 a superar el 99% en la actualidad. Este salto en la ejecución responde a una estrategia de “gerencia en territorio” liderada por el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU).
Radiografía de la obra: más que solo asfalto
La nueva Avenida Laureano Gómez es un proyecto integral que combina infraestructura vial con urbanismo sostenible. Con una inversión que supera los 159.000 millones de pesos, el corredor incluye:
- Vías modernas: 2,3 kilómetros con 6 carriles en total (3 por sentido).
- Movilidad alternativa: 2,3 km de ciclorruta dedicada.
- Espacio público: Más de 23.000 m² de zonas peatonales.
- Pulmón urbano: 8.500 m² de zonas verdes.
Además, el proyecto tiene un fuerte componente artístico. El colectivo Moster Paint intervino más de 1.400 m² con murales que rinden homenaje a la fauna de la Sabana, destacando figuras como el venado cola blanca, la tingua bogotana y el colibrí, convirtiendo la vía en una galería a cielo abierto.
Superando obstáculos: ¿cuándo estará lista al 100%?
El camino para llegar a este punto no fue sencillo. El director del IDU, Orlando Molano, recordó que el proyecto enfrentó retos técnicos de gran envergadura, incluyendo interferencias de redes de servicios públicos, problemas prediales y hundimientos críticos entre las calles 189 y 191.
Actualmente, los trabajos continúan concentrados en el costado occidental para finalizar los detalles restantes. La Administración Distrital ha fijado junio de 2026 como la fecha de entrega total del proyecto, consolidando así una conexión estratégica que servirá como válvula de escape para descongestionar la Autopista Norte, la Carrera Séptima y la Avenida Boyacá.
Con esta entrega, Bogotá salda una deuda histórica de movilidad en el extremo norte, demostrando que la ejecución técnica y el seguimiento permanente son la clave para destrabar las obras que la ciudad necesita.



