Error en obras del Metro de Bogotá abre hueco en la calle 72 y genera cierre vial
Un grave error operativo durante las obras de la Primera Línea del Metro de Bogotá (PLMB) generó caos y pánico entre los conductores que transitaban por el norte de la ciudad este miércoles 18 de marzo. Una maquinaria perteneciente al consorcio Metro Línea 1 (ML1) perforó accidentalmente la placa superior del deprimido ubicado en la calle 72 con avenida Caracas, provocando la caída de fragmentos de concreto sobre la calzada y obligando al cierre inmediato del paso vehicular en sentido occidente-oriente.
Daño visualmente alarmante pero sin compromiso estructural
El impacto dejó un orificio de aproximadamente un metro de diámetro en el techo de la infraestructura vial, siendo calificado por las autoridades distritales como una falla de administración del contratista. Según el reporte oficial de la Empresa Metro de Bogotá (EMB), este incidente es producto de una deficiente gerencia y control del desarrollo de las actividades de las obras por parte del consorcio encargado del proyecto.
Después de una inspección de emergencia realizada por el IDIGER y la Secretaría de Movilidad, se determinó que, aunque el daño es visualmente alarmante, no compromete la integridad estructural del nodo vial. En su comunicado oficial, la EMB fue enfática en calmar a la ciudadanía: "Queremos reiterar que este hecho no representa ningún problema de estabilidad estructural del viaducto".
Críticas por reciente entrega de la infraestructura
A pesar de las garantías de seguridad, la situación ha generado fuertes críticas considerando que este deprimido fue entregado apenas el 17 de febrero de 2025 bajo una ola de cuestionamientos por los retrasos acumulados durante su construcción. La caída de escombros sobre los vehículos que se dirigían hacia la carrera Séptima obligó a habilitar un solo carril mientras las cuadrillas de limpieza retiraban los residuos del pavimento.
El gremio de comerciantes del sector, que ya había reportado pérdidas económicas significativas durante la construcción del deprimido, manifestó su preocupación por lo que consideran una "falta de coordinación evidente" entre las obras que se ejecutan en el aire (el viaducto del metro) y las que ya funcionan bajo tierra.
Exigencias al consorcio y reparaciones inmediatas
El Distrito no se limitó a informar el daño, sino que elevó una exigencia directa al contratista para ajustar sus protocolos de seguridad en superficie. Ante el riesgo que representó el desprendimiento de concreto para los usuarios de la vía, la Empresa Metro solicitó formalmente al consorcio "tomar todas las acciones necesarias para fortalecer el control sobre las actividades de cada uno de los actores del proyecto".
La instrucción es clara: se debe evitar a toda costa la repetición de escenarios que puedan generar daños o accidentes en una de las zonas con mayor flujo de pasajeros y vehículos de la capital. Las labores de sellado de la placa afectada se extenderán durante los próximos días, mientras el tráfico en la calle 72 continúa operando con restricciones intermitentes bajo supervisión de agentes civiles de tránsito.



