Incidente de desacato por demoras en cierre del antiguo Puente Pumarejo
El Tribunal Administrativo del Atlántico ha abierto formalmente un incidente de desacato contra el Instituto Nacional de Vías (Invías) y el Ministerio de Transporte debido a las demoras injustificadas en el cierre definitivo del antiguo puente Pumarejo, ubicado en Barranquilla. La magistrada Carmen Lorduy González determinó que la estructura presenta un "gran estado de deterioro" y constituye un "riesgo significativo para la comunidad", por lo que otorgó un plazo perentorio de 48 horas a las entidades para que presenten una respuesta contundente y detallada sobre las acciones implementadas.
Orden judicial incumplida desde octubre
Esta medida judicial fue motivada por una solicitud urgente de la Personería de Barranquilla, que alertó sobre el incumplimiento de una orden judicial emitida en octubre del año pasado. Dicha orden exigía el cerramiento físico completo del puente, acompañado de señalización adecuada que impidiera tanto el paso vehicular como peatonal en esta zona crítica. Pese a las promesas y anuncios, las autoridades no han logrado ejecutar el cierre de manera efectiva, generando preocupación entre las autoridades locales y la ciudadanía.
Respuesta de las entidades y dificultades reportadas
En su defensa, tanto el Invías como el Ministerio de Transporte argumentaron ante el Tribunal que han realizado acciones correspondientes para avanzar en el proceso. El Invías destacó específicamente que se han enfrentado a dificultades significativas con las comunidades aledañas, situaciones que incluso han requerido la intervención de la Policía Nacional para mantener el orden y la seguridad en el área. Sin embargo, el Tribunal consideró que estas medidas no han sido suficientes para garantizar el cierre completo y seguro de la infraestructura.
Responsables directos y consecuencias legales
El incidente de desacato recae directamente sobre tres funcionarios clave:
- Carlos Andrés Mendoza, subdirector de Gestión Integral de Carreteras del Invías
- Fabián Ernesto Arango, director territorial de Magdalena del Invías
- Arnulfo Arias Sánez, director territorial del Atlántico del Invías
Estos funcionarios deberán responder por las demoras y presentar un plan concreto para solucionar la situación, bajo amenaza de sanciones legales por desacato a la autoridad judicial.
Impacto en la navegabilidad y riesgos continuos
La permanencia del antiguo puente Pumarejo, inaugurado en 1974 como un importante enlace entre los departamentos del Atlántico y Magdalena, continúa representando un obstáculo crítico para la navegabilidad del río Magdalena. Además del evidente riesgo estructural, esta situación amenaza con convertir el nuevo puente Pumarejo (inaugurado en 2019) en un "elefante blanco" para la ciudad, afectando gravemente la movilidad fluvial y terrestre en la región.
Desafíos ambientales y plan de desmonte
El proceso de desmonte ha enfrentado varios retos complejos, principalmente de carácter ambiental, que han ralentizado las acciones. Desde el Ministerio de Transporte se ha anunciado una inversión de 146 mil millones de pesos, que incluye el uso de vigencias futuras, para ejecutar la deconstrucción controlada de la estructura. Este proceso, según estimaciones oficiales, podría tardar al menos cinco años en completarse, lo que subraya la urgencia de iniciar las acciones inmediatas ordenadas por el Tribunal.
La combinación de riesgos estructurales, obstáculos a la navegación y el incumplimiento de órdenes judiciales ha creado una situación crítica que requiere atención inmediata por parte de las autoridades nacionales y locales, con el fin de proteger a la comunidad y garantizar la funcionalidad de la infraestructura fluvial en el Caribe colombiano.



