El principal desafío que enfrentará la Primera Línea del Metro de Bogotá (PLMB) cuando inicie operaciones en marzo de 2028 no serán los automóviles particulares, sino las motocicletas. Así lo señala un estudio realizado por Probogotá Región, que alerta sobre el crecimiento acelerado del parque automotor de motos y su impacto en el sistema de transporte masivo.
El auge de las motocicletas en Bogotá
Entre 2024 y 2023, el número de motos matriculadas en la capital creció un 54,3 por ciento, según datos del estudio. Este incremento ha convertido a las motocicletas en una competencia directa para el Sistema Integrado de Transporte Público (SITP) y, en el futuro cercano, para el metro. Mientras los viajes en moto aumentan, los de transporte público masivo se reducen. Entre 2019 y 2023, la tenencia de motos creció un 30 por ciento, mientras que los viajes en transporte público disminuyeron un 15 por ciento.
En 2023, las motocicletas generaron 912.000 viajes diarios, equivalentes al 6,5 por ciento de la demanda total de viajes en Bogotá. Más del 90 por ciento de estos desplazamientos se originaron en los estratos 1, 2 y 3, zonas periféricas y populares como Ciudad Bolívar, Bosa, Kennedy y Suba, que son precisamente las localidades que atenderá la primera línea del metro.
Competencia por los mismos usuarios
El estudio ‘Moto vs. Metro: ¿Cómo nos estamos moviendo en Bogotá?’ analiza la creciente competencia entre el uso de la motocicleta y el transporte público masivo. A pesar de la alta siniestralidad asociada a las motos —el 63 por ciento de las muertes en vía corresponden a motociclistas—, muchos ciudadanos han migrado del transporte público a la moto buscando mejores condiciones de desplazamiento.
Juan Pablo Bocarejo, exsecretario de Movilidad y coautor del estudio, calificó el informe como “una alerta” para la política pública sobre “qué ciudad queremos a futuro: si una sostenible o una para las motos”. Advirtió que, de continuar esta tendencia, “no se van a necesitar más líneas de metro porque toda la gente estará movilizándose en moto”.
Desafíos para el metro
María Carolina Castillo, directora de Probogotá, señaló que el reto es lograr “fidelizar a los usuarios” del metro desde su inicio y evitar que el sistema férreo quede en desventaja frente a otros modos de transporte, especialmente la moto. Propuso “darle a la moto el mismo tratamiento que a los otros modos”, incluyendo medidas como el pico y placa y otras restricciones, para equilibrar los modos de transporte.
Además, sugirió fortalecer la experiencia de viaje en transporte público mediante menores tiempos de espera, transbordos más simples, soluciones de última milla y mejoras en seguridad y accesibilidad.
Felipe Mariño, director del programa Bogotá Cómo Vamos, consideró que el cambio comportamental de los bogotanos no se dará “de la noche a la mañana sólo porque hay metro”. Afirmó que “la gente se tiene que ir enamorando del metro” y que este proceso tomará tiempo, requiriendo la participación de todos los actores.
Factores que impulsan el uso de la moto
El estudio identifica que la expansión de la motocicleta no responde únicamente a factores económicos y de ahorro de tiempo, sino también a razones laborales, territoriales, culturales y de percepción relacionadas con autonomía, flexibilidad y control del viaje. A esto se suma la deficiente cobertura del actual sistema de transporte, la congestión vial y la reducida velocidad promedio (cerca de 19 km/h).
Políticas nacionales como la reducción del valor del seguro obligatorio y la falta de restricciones para circular (a diferencia de los vehículos, que tienen pico y placa) también han contribuido al crecimiento del parque de motos.
El metro elevado, que tendrá capacidad para transportar hasta 72.000 pasajeros por hora en cada sentido, atravesará 78 barrios en nueve localidades y beneficiará a más de 3 millones de habitantes. Sin embargo, el estudio advierte que no habrá una sustitución automática entre modos, sino un escenario de coexistencia y competencia modal. Por ello, es crucial implementar políticas que equilibren el sistema de transporte y promuevan la sostenibilidad.



