La concesionaria Coviandes, encargada del diseño, construcción y operación de la vía Bogotá-Villavicencio, entregó un balance sobre el nuevo puente Chirajara. Esta infraestructura fue reconstruida tras el colapso de la estructura anterior en enero de 2018. La nueva construcción finalizó a principios de 2024 y tuvo un costo de $96.000 millones, financiado completamente con recursos propios de la concesionaria.
Estado actual del puente
La construcción del nuevo puente concluyó el 4 de febrero de 2024. Desde el 26 de febrero de 2024, el puente cuenta con aprobación técnica y fue recibido por la interventoría del proyecto. Sin embargo, aún no ha sido puesto en servicio.
Razones de la demora
Coviandes explicó que está pendiente la recuperación de los tramos afectados por las inestabilidades de la ladera del kilómetro 58, que afectaron el Túnel 13 y la Quebrada Seca. La solución a estos problemas corresponde a decisiones y ejecuciones de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), según un laudo arbitral del 10 de noviembre de 2024.
Las obras de recuperación son necesarias no solo para poner en servicio el viaducto de Chirajara, sino también los cinco túneles (T12, T13, T14, T15 y T16) que forman parte del sector Quebrada Blanca – Chirajara, con una longitud total de 5,6 kilómetros.
Recursos necesarios
Para ejecutar las obras en la ladera del kilómetro 58, la reconstrucción del Túnel 13 y la construcción de un túnel falso sobre la Quebrada Seca, la ANI debe gestionar recursos estimados en $300.000 millones. Hasta la fecha, no se conoce el trámite para dicha disponibilidad presupuestal.
En el fondo de contingencias para zonas inestables del contrato 444 de 1994, la ANI cuenta desde hace varios años con $68.000 millones. Coviandes argumenta que dicha entidad no ha dispuesto estos recursos debido a trámites internos de la ANI.



