La señal de tránsito circular que anuncia retenes de control
En las carreteras y vías urbanas de Colombia, una señal circular con borde rojo y una línea negra horizontal en el centro es más común de lo que muchos creen. Aunque numerosos conductores la reconocen visualmente, no todos comprenden su verdadero significado y la importancia de obedecerla de inmediato.
¿Qué significa exactamente esta señal reglamentaria?
Esta señal, identificada como SR-36 en la normativa nacional, advierte específicamente sobre la presencia cercana de un retén o puesto de control. En estos puntos, las autoridades de tránsito, policía o aduanas pueden solicitar la detención de vehículos para realizar verificaciones de documentación, estado mecánico o cargas.
No se trata de una simple recomendación, sino de una señal reglamentaria que exige atención inmediata y una conducción preventiva por parte de todos los usuarios de la vía. En ocasiones, puede ir acompañada de señales adicionales que indican la distancia exacta al control o entregan instrucciones complementarias.
Base legal y características técnicas
El uso y diseño de esta señal están completamente definidos en el Manual de Señalización Vial, adoptado mediante la Resolución 1885 de 2015 del Ministerio de Transporte. Este manual establece tanto sus características físicas como la forma correcta de interpretación por parte de los conductores.
La normativa se alinea con lo dispuesto en el Código Nacional de Tránsito (Ley 769 de 2002), que regula todo lo relacionado con la movilidad y seguridad vial en el territorio colombiano. La señal SR-36 forma parte integral de este marco regulatorio.
Requisitos para la instalación de retenes
No cualquier lugar es adecuado para establecer un retén de control. El Manual de Señalización Vial establece condiciones específicas para garantizar que estas operaciones se realicen de manera segura y ordenada:
- Los retenes deben ubicarse sobre la berma o en zonas aledañas a la vía, nunca directamente sobre los carriles de circulación.
- La presencia del retén debe anunciarse con anticipación mediante al menos dos señales portátiles.
- Estas señales deben complementarse con las luces baliza de los vehículos oficiales participantes en el operativo.
- La colocación debe realizarse sobre la berma derecha o al costado del carril derecho cuando no exista berma disponible.
- En contextos urbanos, de manera excepcional, pueden ubicarse sobre el carril derecho, aunque esta no es la práctica habitual.
La distancia de instalación de las señales debe ajustarse a la velocidad operativa de la vía, mientras que el borde inferior debe mantener una altura mínima de 5,5 metros respecto al punto más alto de la calzada o berma, asegurando así una visibilidad óptima para los conductores.
Consecuencias económicas de ignorar la señal SR-36
Al tratarse de una señal reglamentaria, su incumplimiento puede generar sanciones económicas significativas, cuya magnitud depende de la conducta específica del conductor:
- Comparendo A05: Por no respetar la señal de tránsito. Esta infracción implica una multa equivalente a cuatro salarios mínimos legales diarios vigentes, que para 2026 ronda los COP 233.454.
- Comparendo J01: Por alterar, dañar o retirar una señal de tránsito. La sanción asciende a tres salarios mínimos legales mensuales vigentes, aproximadamente COP 5.252.715.
- Comparendo C31: Por no atender las indicaciones directas de un agente de tránsito en el retén. Esta es una de las faltas más severas en este contexto, con una multa de quince salarios mínimos legales diarios vigentes, equivalente a cerca de COP 875.460.
Estas sanciones reflejan la importancia que las autoridades otorgan al respeto de las señales viales y la colaboración ciudadana en los operativos de control, elementos fundamentales para mantener la seguridad en las vías del país.



