Revelan vacío normativo tras incidente aéreo en El Dorado entre helicóptero militar y avión de Latam
Vacío normativo tras incidente aéreo en El Dorado

Vacío normativo expuesto tras emergencia aérea en El Dorado

La emergencia registrada el pasado 20 de febrero en el aeropuerto El Dorado de Bogotá, cuando un helicóptero de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC) se cruzó en la trayectoria de un vuelo de Latam Airlines, ha revelado graves deficiencias en los protocolos de seguridad aérea del país.

Incidente que pudo terminar en tragedia

Según información exclusiva obtenida por Unidad Investigativa, el piloto del avión comercial se vio obligado a ejecutar una maniobra de frenado de emergencia conocida técnicamente como "despegue interrumpido". Esta acción crítica elevó drásticamente la temperatura de los neumáticos, provocando su desinflado automático como medida de seguridad preventiva.

La aeronave de Latam tuvo que ser cancelada inmediatamente y remolcada a un hangar para inspección técnica completa, generando retrasos significativos y poniendo en evidencia vulnerabilidades operacionales.

Comunicado urgente a controladores aéreos

Ahora se ha conocido que la Aerocivil envió un correo electrónico con instrucciones perentorias a todos los controladores de tránsito aéreo de la Torre de Control El Dorado. El documento, al que tuvo acceso Unidad Investigativa, establece medidas inmediatas tras el análisis del incidente.

En el comunicado se lee textualmente: "Por medio del presente me permito informar a todo el personal de controladores de tránsito aéreo que la decisión de cancelar las autorizaciones para cruzar sobre el aeropuerto obedece a un análisis inicial efectuado en relación con el incidente ocurrido el pasado 20 de febrero".

Falta de procedimientos estandarizados

El análisis realizado por las autoridades aeronáuticas concluyó que actualmente no existe un procedimiento estandarizado que permita autorizar de manera segura a las aeronaves de ala rotatoria el cruce de sur a norte o viceversa sobre las pistas del aeropuerto.

Además, se evidenció que debido a las características aerodinámicas de algunos helicópteros y las restricciones derivadas de la altitud de Bogotá (2.640 metros sobre el nivel del mar), estas aeronaves requieren mantener velocidades no inferiores a 70 nudos, lo que impide realizar maniobras de estacionario y demanda radios de viraje que podrían comprometer las áreas de protección de las pistas adyacentes.

Medidas preventivas inmediatas

El correo establece medidas concretas:

  • Cancelación de todas las autorizaciones para volar fuera de los corredores publicados (Kopter)
  • Prohibición de sobrevolar el aeropuerto excepto en casos de ingreso o salida de plataformas
  • Obligatoriedad de utilizar exclusivamente los corredores establecidos para desplazamientos

La comunicación enfatiza que "permitir que un helicóptero cruce una trayectoria para esperar antes de ingresar a la siguiente puede representar un riesgo de incursión en áreas protegidas" y que este tipo de autorizaciones solo serán viables cuando se cuente con procedimientos verificados, puntos de notificación definidos y alturas estandarizadas.

Silencio de la Fuerza Aeroespacial

Hasta el momento, la Fuerza Aeroespacial Colombiana no se ha pronunciado oficialmente sobre el incidente ni sobre las medidas implementadas por la Aerocivil. Este silencio institucional genera interrogantes sobre la coordinación entre entidades militares y civiles en materia de seguridad aérea.

El vacío normativo expuesto tras este incidente revela la urgente necesidad de actualizar y estandarizar los protocolos de operación aérea en uno de los aeropuertos más importantes de América Latina, donde convergen diariamente operaciones militares y comerciales en un espacio aéreo complejo y de alta densidad.