Violencia en TransMilenio: vigilantes y colados se enfrentan en estación Pradera
Un nuevo episodio de violencia se registró en el sistema TransMilenio de Bogotá, donde guardias de seguridad y evasores del pago del pasaje, conocidos como colados, protagonizaron un enfrentamiento físico en la estación Pradera de la troncal Américas. El incidente dejó varios heridos y reavivó el debate sobre la seguridad en el transporte masivo de la capital colombiana.
El incidente violento que conmocionó a usuarios
Según testigos presenciales, el altercado comenzó cuando el personal de seguridad intentó impedir el acceso de varias personas que pretendían ingresar al sistema sin cancelar el valor del pasaje. La situación escaló rápidamente cuando los presuntos evasores respondieron con agresiones físicas, desatando una trifulca que involucró puños, patadas y el uso de bolillos por parte de los vigilantes.
La empresa operadora de TransMilenio confirmó el incidente y señaló que los colados respondieron violentamente ante el requerimiento del personal de seguridad. La compañía reiteró su compromiso con la protección tanto de usuarios como del personal colaborador del sistema de transporte.
División de opiniones entre usuarios y cifras preocupantes
Entre los pasajeros que presenciaron el enfrentamiento, las reacciones estuvieron divididas. Algunos criticaron lo que consideraron exceso de fuerza por parte de los vigilantes, mientras otros defendieron su actuación argumentando que fue una respuesta proporcional a la agresión inicial de los evasores.
Las estadísticas revelan un panorama preocupante: durante los primeros seis meses de 2025, la tasa de evasión en TransMilenio alcanzó el 13,9 por ciento. Además, según reportes oficiales, ya se han registrado 77 agresiones contra guardias de seguridad del sistema, incluyendo agentes de policía que prestan servicio en las estaciones.
El debate sobre los colados y su impacto en el sistema
El fenómeno de la evasión del pago en TransMilenio genera pérdidas millonarias al sistema y afecta directamente su sostenibilidad operativa. Los expertos señalan que los colados no solo cometen un delito al violar la normativa de pago, sino que contribuyen al deterioro del servicio, promueven la inseguridad y generan un precedente negativo para el cumplimiento de las normas.
El Portal 20 de Julio se mantiene como la estación con mayor número de evasores, mientras que en estaciones como Héroes y Calle 100 se han registrado incidentes similares donde uniformados han sido agredidos al impedir el acceso de colados a los buses articulados.
Reflexiones sobre seguridad y convivencia ciudadana
El editorialista Ernesto Cortés, quien ha abordado recurrentemente este tema, sostiene que el colado le roba a la ciudad y no puede ser objeto de contemplación. Sin embargo, también advierte sobre los riesgos de responder a la violencia con más violencia, señalando que esta dinámica puede exacerbar el odio y conducir a actos de represalia innecesarios.
La situación plantea desafíos complejos para las autoridades, especialmente con la próxima puesta en operación de nuevas troncales como la de la carrera 68 y, eventualmente, el metro de Bogotá. Se requiere un abordaje integral que combine medidas disuasivas efectivas, campañas de concienciación ciudadana y mecanismos de control que garanticen la seguridad sin recurrir a la violencia.
Mientras tanto, los usuarios legítimos de TransMilenio, quienes cumplen con el pago del pasaje, continúan exigiendo soluciones concretas a un problema que afecta su seguridad y la calidad del servicio de transporte del que dependen diariamente millones de bogotanos.



