Caguán Expeditions: del conflicto armado al turismo transformador en Caquetá
En el corazón del sur colombiano, donde las aguas del río Pato se encuentran con el Caguán antes de desembocar en el majestuoso Caquetá, se escribe una nueva historia de transformación. Caguán Expeditions no es simplemente una empresa de turismo de aventura; es un proyecto de paz que germinó en 2017, tras la firma del Acuerdo Final, como una apuesta tangible para resignificar un territorio históricamente marcado por el conflicto.
Un territorio que reescribe su narrativa
San Vicente del Caguán, ubicado en el departamento de Caquetá y conocido como la Puerta de Oro de la Amazonía colombiana, ha sido tradicionalmente asociado a diálogos fallidos y violencia. Sin embargo, reducirlo únicamente a ese capítulo sería ignorar su inmenso potencial natural y humano. Este municipio se caracteriza por sus imponentes cumbres rocosas, ríos caudalosos y selvas profundas, conformando un escenario privilegiado para el turismo de naturaleza y aventura.
Fue precisamente en este contexto donde un grupo de excombatientes decidió cambiar radicalmente su destino. "Cambiamos los fusiles por los remos", afirma Lucía Pedraza, guía de operaciones del proyecto. Esta frase sintetiza una decisión colectiva de abandonar las armas para abrazar el río, el trabajo comunitario y la reconciliación como nuevos pilares de vida.
Los orígenes: de Miravalle a El Pescador
La semilla de Caguán Expeditions se plantó en Miravalle, en la parte alta del río Pato. Allí, un visionario llamado Rafael Gallo reconoció en estos hombres y mujeres no solo un pasado armado, sino disciplina, resistencia y un enorme potencial para construir paz. Con la donación de un bote y seis remos, comenzó un proceso de aprendizaje autodidacta, lleno de tropiezos pero impulsado por una firme convicción.
Con el tiempo, llegaron instructores que los formaron profesionalmente en técnicas de rafting, transformando lo que comenzó como un ensayo incierto en un proyecto sólido. Aunque un desplazamiento forzado los obligó a trasladar sus operaciones a la vereda El Pescador, en los cajones del río Pato, este cambio no detuvo su propósito, sino que lo fortaleció. El río sigue siendo su escenario principal, pero ahora simboliza una transformación que continúa fluyendo.
Experiencias que combinan aventura, naturaleza y memoria
Caguán Expeditions ofrece mucho más que descensos emocionantes; propone una inmersión profunda en la naturaleza y en la memoria viva del territorio. Cada experiencia está guiada por firmantes de paz y comunidades locales, creando un puente único entre adrenalina y reflexión.
Entre sus planes más destacados se encuentran:
- Descensos en rafting por los desafiantes Cajones del Río Pato (niveles 2 y 3) y por el más tranquilo río Caguán (nivel 1, ideal para principiantes).
- Jornadas de senderismo y tubing en el espectacular Cañón del Pescador.
- El plan Renace Caguán, que integra rafting, caminatas por el Cañón de Aguas Claras, visitas a miradores naturales, baños recreativos en La Azufrada y una ruta gastronómica del queso regional.
- La Trocha de la Memoria, un recorrido urbano y rural que permite comprender el poblamiento, la colonización y los impactos del conflicto armado directamente desde las voces de quienes lo vivieron.
Para Lucía Pedraza, el propósito trasciende lo turístico: "Queremos que los viajeros comprendan que a nosotros no nos gustaba la guerra. Tuvimos que escogerla por la ausencia del Estado. Hoy, el mensaje es distinto: que vengan, que conozcan, que recorran el río y escuchen nuestras historias. Ya no hay guerra. Estamos operando, trabajando y queremos que nos conozcan".
Un símbolo de transformación: el mico centinela
Si Caguán Expeditions fuera un animal, sería el mico. Durante los años del conflicto, estos pequeños primates funcionaban como centinelas naturales, alertando con sus chillidos sobre movimientos en la selva. Hoy, ese mismo animal ha resignificado su presencia: ya no es señal de peligro, sino parte viva del paisaje que maravilla a los visitantes durante sus recorridos, simbolizando perfectamente la transformación del territorio.
Sabores y rutas de acceso
La experiencia gastronómica incluye el tungo, una preparación tradicional a base de masa de maíz, queso y panela que durante el conflicto era valorada por su durabilidad y aporte energético. Hoy, se ha convertido en un sabor representativo que los visitantes pueden degustar.
Llegar a San Vicente del Caguán es parte de la aventura, con varias alternativas de acceso:
- Vía terrestre por Neiva: desde Bogotá hasta Neiva, luego bus a Florencia y conexión a San Vicente.
- Ruta por la Trocha del Pato: desde Bogotá hacia Neiva, tomando este corredor que atraviesa paisajes rurales.
- Ingreso por La Macarena: accediendo primero a este municipio y luego por vía terrestre a San Vicente.
- Vía aérea directa: vuelos desde Bogotá que reducen considerablemente el tiempo de desplazamiento.
- Vía aérea a Florencia + conexión terrestre: volando a Florencia y completando el trayecto por carretera.
Caguán Expeditions representa un modelo inspirador de cómo el turismo comunitario puede convertirse en una poderosa herramienta de reconciliación y desarrollo territorial, demostrando que incluso en los escenarios más complejos es posible construir nuevos relatos desde la memoria, la naturaleza y la esperanza.
