Cañón del Chicamocha: turismo, naturaleza y tradición en Santander
Cañón del Chicamocha: turismo y naturaleza en Santander

En lo profundo del imponente Cañón del Chicamocha, emergen destinos donde la naturaleza y la tradición impulsan el turismo. Caminos ancestrales, riqueza natural y gastronomía forman parte de la oferta para propios y visitantes.

Un paisaje único en Santander

El Cañón del Chicamocha es uno de los paisajes más imponentes de Santander. Con más de 200 kilómetros de extensión y cerca de 2.000 metros de profundidad, alberga una importante riqueza natural. La ceiba barrigona encontró allí las condiciones idóneas para aferrarse a la tierra, y el cucarachero del Chicamocha sobrevuela este bosque seco tropical. Sin olvidar las emblemáticas cabras que recorren las laderas bajo temperaturas que pueden alcanzar los 40 grados.

Este territorio, considerado uno de los más representativos del departamento, es compartido por varios municipios que han encontrado en el turismo una oportunidad para dinamizar sus economías y fortalecer su identidad cultural. Entre ellos se encuentran Aratoca, Barichara, Villanueva, Cepitá, Curití, Jordán, Los Santos, Molagavita (en su extensión total), San Andrés, Zapatoca y Piedecuesta (parcialmente).

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Aratoca: naturaleza, tradición y turismo comunitario

Aratoca, ubicado sobre las montañas del cañón, ha convertido el turismo en uno de los ejes centrales de su desarrollo. La oferta incluye recorridos por senderos ecológicos, vuelos en parapente sobre el cañón y la mejor mogolla chicharrona del departamento, como afirman los aratocas. Los visitantes también pueden disfrutar de experiencias asociadas al café y la vida rural.

En la Hacienda Cafetera La Pradera se desarrollan procesos de agricultura orgánica, mientras que espacios como la Posada Don Agustín promueven el turismo comunitario. A esto se suma una nueva ruta urbana histórico-cultural que recorre la iglesia Nuestra Señora de las Nieves, el parque principal, panaderías de tradición, la Capilla Jesús Nazareno, tiendas de artesanías y el mirador Gruta de la Virgen. Esta ruta está adornada con murales que rinden homenaje a la infancia aratoqueña, el café con pan y la fe.

“El objetivo es que la comunidad se empodere con estos procesos y pueda tener un sentido de pertenencia por su territorio, creando nuevas oportunidades y visiones que aporten al futuro del municipio y sus nuevas generaciones”, señala Nicolás Carías, coordinador de turismo de Aratoca. La tarea, según han evidenciado diferentes actores turísticos en Santander, es formar a la comunidad en temas como servicio al cliente, mercadeo, emprendimiento y gestión de proyectos.

“Queremos que las personas entiendan los puntos positivos que trae el turismo como motor de desarrollo local, no solo en temas económicos sino también como una manera de valorar las tradiciones, cultura, historia y riqueza natural del municipio”, indican desde la oficina de turismo de la alcaldía.

Cooperación internacional para el desarrollo del Chicamocha

En 2018 inició el proceso denominado “De los Alpes a los Andes”, una estrategia que busca fortalecer el turismo en el Cañón del Chicamocha a través de la cooperación internacional con Francia. A partir de allí se han desprendido varias iniciativas, con el objetivo de que los turistas no lleguen a un destino específico, sino que puedan recorrer diferentes municipios del cañón.

En el proceso actual, de la mano de la gobernación de Santander, participan municipios como Aratoca, Barichara y Zapatoca, junto a territorios en Francia como Pontcharra y Crolles, mediante convenios de cooperación internacional que abordan temas como educación, turismo y gestión del agua. Esta cooperación se traducirá en voluntariados, intercambios culturales, formación para jóvenes y proyectos enfocados en gobernanza, mercadeo territorial y asociatividad entre sectores públicos y privados.

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Uno de los objetivos es avanzar en la consolidación de una Agencia de Desarrollo Económico Local (ADEL) para el destino Chicamocha, como herramienta de articulación entre actores del territorio. “El destino tiene un potencial gigante, pero lo que falta es este instrumento de gobernanza para que se unan estos actores, tengan esta herramienta para la concertación en las comunidades, tomar decisiones y representar este destino afuera, con voz frente a las autoridades locales y nacionales, y gestionar el desarrollo económico y social en el territorio de Chicamocha”, explicó Gwen Prevot, directora de proyectos internacionales de la ONG Tétraktys.

Juan Carlos Agudelo Quijano, vicepresidente de la Asociación de Guías del Cañón del Chicamocha, también se refirió al tema: “Para nosotros la creación de una agencia de desarrollo local es un instrumento muy importante. Es un instrumento de trabajo que nos va a permitir desarrollar acciones concretas en el territorio, que le cambien la vida a las personas. Realmente de eso se trata todo esto”.

Caminos ancestrales, joyas del cañón

El fortalecimiento del turismo en Aratoca también incluye la recuperación de los caminos ancestrales, una red de senderos históricos que atraviesan el territorio y forman parte del patrimonio cultural de Santander. Las acciones se concentran en la señalización, adecuación y mantenimiento de estos caminos, así como en la inversión en sitios turísticos y el fortalecimiento de la red de turismo comunitario.

A esto se suman campañas de sensibilización turística y procesos de promoción conjunta con municipios vinculados a la cooperación internacional, como parte de una estrategia para posicionar el destino en escenarios nacionales e internacionales. Estos caminos, construidos en piedra y utilizados durante siglos como rutas de conexión entre municipios, se han convertido en escenarios clave para actividades como el senderismo y el turismo de naturaleza, en línea con lo que ocurre en otros tramos del Cañón del Chicamocha.