Cartagena toma medidas contra el alojamiento turístico irregular en el Centro Histórico
El pasado 6 de octubre marcó un punto de inflexión en la gestión del turismo en Cartagena. La Alcaldía de Cartagena, a través de la Dirección Administrativa de Control Urbano, suspendió definitivamente el uso turístico del edificio Santo Domingo II, ubicado en el corazón del Centro Histórico. Esta decisión se tomó en el marco de un proceso por infracciones a las normas urbanísticas, específicamente por la utilización del inmueble para rentas cortas o alojamientos turísticos inferiores a 30 días, una actividad que estaba generando serias afectaciones a la convivencia ciudadana según denuncias de los vecinos.
Un precedente que impulsa la regulación
Este caso ha establecido un precedente importante en la ciudad, donde la modalidad de alquiler de apartamentos residenciales a turistas ha ido ganando terreno de manera significativa. Ante esta realidad, las autoridades distritales han decidido actuar de manera contundente. Emilio Molina, director de Control Urbano, explicó que actualmente se está trabajando en coordinación con la Oficina Asesora Jurídica y la Secretaría de Turismo para expedir un decreto que permita regular esta actividad de forma integral.
El objetivo principal de esta normativa es garantizar un turismo seguro, en armonía con el marco legal y con pleno respeto a la vida residencial de las comunidades. "Lo que estamos contemplando es que quien preste este tipo de servicios cuente con una póliza, su Registro Nacional de Turismo (RNT) y que cumpla con el uso de suelo del inmueble", detalló Molina. Esto significa que si la licencia de construcción tiene un uso exclusivamente residencial, no podrá destinarse a actividades turísticas.
Requisitos y medidas complementarias
El proyecto de decreto incluye varios aspectos fundamentales:
- Exigencia del Registro Nacional de Turismo (RNT) para todos los prestadores de servicios de rentas cortas
- Obligatoriedad de contar con pólizas de responsabilidad civil
- Compatibilidad del uso de suelo con la actividad turística
- Aprobación por parte del reglamento de propiedad horizontal cuando corresponda
Además, se estudia implementar una medida adicional: los curadores urbanos tendrían la obligación de reportar a la Secretaría de Turismo la expedición de licencias destinadas a la construcción de apartahoteles. Esto permitiría a la dependencia realizar el ejercicio de vigilancia que le compete de manera más efectiva. "Esto es lo que pensamos para que las rentas cortas no sean una actividad sin control", reiteró el funcionario.
Acciones inmediatas y participación ciudadana
Aunque el decreto aún no ha sido expedido formalmente, desde el Distrito se están realizando acciones concretas para controlar el servicio de rentas cortas. Cualquier ciudadano puede presentar una querella ante la Inspección de Policía de su sector si evidencia que un inmueble de uso residencial está siendo utilizado con fines turísticos de manera irregular.
Paralelamente, la Secretaría de Turismo realiza operativos de vigilancia y control periódicos para garantizar que estas actividades se desarrollen de manera segura y conforme a la ley. La administración distrital ha enfatizado que la importancia de regular las rentas cortas radica en tres aspectos fundamentales:
- Preservar el orden urbano y la convivencia ciudadana
- Evitar afectaciones al sector formal de la hotelería
- Prevenir perturbaciones en zonas residenciales tradicionales
El proceso de construcción del decreto será participativo, según aseguró Molina: "Próximamente lo estaremos publicando para comentarios porque este es un proceso participativo y se trata de construir las normas con la ciudad". Esta aproximación busca equilibrar el desarrollo turístico con la protección de los derechos de los residentes y la preservación del carácter histórico y residencial de sectores como el Centro Histórico de Cartagena.



