Castillo de San Felipe de Barajas registró impresionante recaudo en 2025
La Escuela Taller Cartagena de Indias (Etcar), entidad delegada por el Ministerio de Cultura para administrar las murallas, fortificaciones y monumentos del patrimonio nacional desde 2012, presentó sus resultados de gestión correspondientes al año 2025, revelando datos significativos sobre administración autosustentable y su impacto en el tejido social de la ciudad.
Visitantes y recursos que fortalecen el patrimonio
El Castillo de San Felipe de Barajas recibió a 711 mil visitantes durante 2025, según los reportes oficiales de la ETCAR, consolidándose como la fortificación maestra de un sistema de recaudo donde el cien por ciento de los recursos se reinvierte en el mantenimiento de estos bienes patrimoniales. En total, el recaudo superó los 27 mil millones de pesos, provenientes no solo de la taquilla, sino también de ventas editoriales y aprovechamientos económicos estratégicos como el pago por uso de baños públicos.
"La labor de la escuela va más allá de los números; es un orgullo continuar generando oportunidades de reconocer y vivir el patrimonio", afirmó Sandra Schmalbach, directora de la ETCAR durante la rendición de cuentas de la entidad.
Héroes del patrimonio en acción constante
El mantenimiento de la infraestructura defensiva de Cartagena no se detiene. Los denominados 'Héroes del Patrimonio', jóvenes que se capacitan en la ETCAR en los oficios tradicionales de la ciudad, intervinieron 137 mil metros cuadrados de ecosistema patrimonial. Estas cuadrillas, expertas en albañilería, carpintería, forja y jardinería, garantizan que la arquitectura militar de Cartagena permanezca imponente frente al paso del tiempo y el clima tropical.
Cultura y sentido de pertenencia comunitaria
El impacto social se extendió a la comunidad mediante el programa ¡Vive tu Patrimonio!, que contó con la participación de 10 mil personas, entre estudiantes, docentes y padres de familia. Además, la Etcar destinó 576 millones de pesos en estímulos para que artistas y gestores culturales locales pudieran dar vida a la agenda cultural de las fortificaciones.
Este modelo de gestión, que combina la rigurosidad técnica de la restauración con la sensibilidad de la formación humana, reafirma que Cartagena ha encontrado la fórmula para proteger su patrimonio y formar a las nuevas generaciones.
Formación con sello de calidad y empleo
El balance en materia de formación para el trabajo y desarrollo humano es uno de los pilares fundamentales de la institución. Durante 2025, la Etcar logró:
- Certificar a 258 nuevos aprendices como técnicos laborales en oficios tradicionales de conservación patrimonial.
- Vincular laboralmente a 160 egresados, sumando un hito histórico de 8,687 graduados desde la fundación de la escuela.
Este componente educativo se entrelaza con la práctica real. Un ejemplo tangible es la unidad productiva del Baluarte Santo Domingo, rebautizado como el 'Baluarte de la Gente', donde 36 egresados desempeñan roles especializados en cocina, bar, servicio y administración.
Transparencia y futuro prometedor
En el corazón de la Ciudad Heroica, donde las murallas cuentan historias de siglos, esta institución tiene la misión de vigilar, cuidar y mantener el patrimonio, que no es solo piedra muerta, sino un motor vivo de desarrollo. Según Sandra Schmalbach, la Etcar evidenció que la transparencia y el cumplimiento de metas son la base de una confianza ciudadana que se ha fortalecido en sus 33 años de historia.
Con una ejecución presupuestal del 95 por ciento, la institución no solo conserva los baluartes, sino que construye el futuro de cientos de jóvenes cartageneros, demostrando que el patrimonio cultural puede ser sostenible económicamente mientras genera impacto social positivo.



