Catedral de Sal de Zipaquirá proyecta masiva afluencia en Semana Santa
La Catedral de Sal de Zipaquirá, reconocida como la Primera Maravilla de Colombia, se alista para una de sus temporadas más importantes del año. A 180 metros bajo tierra, en el corazón de una antigua mina, este emblemático destino turístico y espiritual anticipa recibir más de 53.000 visitantes durante los días de Semana Santa, desde el Domingo de Ramos hasta el Domingo de Resurrección.
Impacto económico y preparación logística
Yenny Páez Sabogal, gerente de la Catedral de Sal, destacó que esta afluencia representa un impulso significativo para la economía de Zipaquirá. "Tenemos una responsabilidad enorme en Semana Santa para sacar a nuestro municipio adelante desde el tema comercial y económico", afirmó Páez, señalando que los visitantes no solo recorren la catedral, sino que también consumen en restaurantes, hoteles y comercios del centro histórico.
En términos de ingresos, se estima que la Catedral podría recaudar aproximadamente $3.180 millones solo por concepto de entradas durante esta temporada, calculando entre $50.000 y $60.000 por persona para los 53.000 visitantes proyectados.
La preparación logística para este evento comienza tres meses antes, involucrando a 420 personas entre empleados fijos, arrendatarios y personal adicional. "Es una logística compleja", explicó Páez, "desde la gestión de parqueaderos para más de 10.000 personas algunos días, hasta la organización de taquillas y servicios dentro de la mina".
Programación religiosa y datos históricos
La agenda especial para Semana Santa incluye:
- Misa del Miércoles a las 12:00 p.m. en el interior de la mina
- Misa de la Última Cena el Jueves Santo a las 4:00 p.m.
- Viacrucis en vivo el Viernes Santo con las 14 estaciones
- Misa de bendición del agua y el fuego el Sábado Santo a las 7:00 p.m.
- Misa de Resurrección el Domingo a las 12:00 p.m.
En 2025, la Catedral recibió 49.000 visitantes durante Semana Santa y un total anual de 710.000 personas, con un 44% de turistas extranjeros y 56% nacionales. Para 2026, se proyecta alcanzar los 740.000 visitantes en total.
Conservación y singularidad del recinto
La conservación de este monumento subterráneo requiere una inversión anual superior a $15.000 millones. "No es fácil tener la mina tan bien cuidada como la tenemos hoy", señaló Páez, quien cuenta con el asesoramiento del ingeniero de minas Jorge Casteblanco, considerado una eminencia en el tema.
Lo que hace única a la Catedral de Sal frente a otros destinos de turismo religioso mundial es su infraestructura sin igual: "Nadie tiene la posibilidad de tener una catedral 180 metros bajo tierra, con paredes de sal, un Viacrucis antes de ingresar a las cámaras principales, y espacios como la cámara de Nacimiento o la cruz de más de 16 metros".
Proyecciones futuras y desafíos actuales
La gerente visualiza convertir la Catedral en un clúster turístico integral en los próximos cinco años, con espacios para glamping, picnic orientado, parques infantiles sensoriales y áreas de crecimiento exterior. "Vale la pena crecer mucho en el exterior para generar espacios para nuestra ciudad de Zipaquirá", expresó.
Actualmente, la Catedral enfrenta una investigación de la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), pero Páez se muestra tranquila: "Estamos muy tranquilos de lo que estamos haciendo, que es de la mejor forma, y esperamos que esto no vaya a bajar nuestra taquilla". El caso está en manos de abogados, quienes argumentan que como clúster turístico tienen potestad para ofrecer paquetes similares a otros atractivos del país.



