Catedral de Sal de Zipaquirá investigada por venta atada de entradas en paquetes
Catedral de Sal investigada por venta atada de entradas

Catedral de Sal de Zipaquirá enfrenta investigación por presuntas prácticas anticompetitivas

La Catedral de Sal de Zipaquirá, declarada en 2007 como la Primera Maravilla de Colombia, se encuentra actualmente bajo la lupa de las autoridades regulatorias. A pocos días del inicio de la Semana Santa, una de las temporadas religiosas y turísticas más importantes del país, la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) ha abierto una investigación contra la empresa administradora del complejo turístico.

El núcleo de la controversia: venta atada de servicios

Según la investigación de la SIC, la administración de la Catedral de Sal habría implementado un sistema de comercialización mediante paquetes denominados "pasaportes" que obligarían a los visitantes a adquirir varios servicios adicionales para poder ingresar al templo subterráneo. Este esquema no permitiría comprar únicamente el tiquete de acceso básico, limitando la libertad de elección de los turistas sobre qué actividades desean realizar durante su visita.

Entre los servicios que se incluirían de manera obligatoria junto con la entrada al complejo se encuentran:

  • Visitas guiadas dentro del templo subterráneo
  • Acceso a internet en las instalaciones
  • Ingreso a la Casa Museo Quevedo Zornoza
  • Entrada al Museo Arqueológico de Zipaquirá
  • Transporte mediante el tren de salida del complejo

Implicaciones de la presunta práctica anticompetitiva

Para la Superintendencia de Industria y Comercio, la imposibilidad de adquirir únicamente el ingreso al templo constituye el punto central de la investigación, ya que podría tratarse de una práctica anticompetitiva conocida como venta atada. Esta ocurre cuando el acceso a un servicio principal se condiciona a la compra obligatoria de otros servicios complementarios.

Como parte de los argumentos del proceso, la SIC señaló que aproximadamente el 50% de los turistas que compran estos pasaportes utilizan realmente los servicios adicionales. Este dato reforzaría la hipótesis de que dichos servicios no son indispensables para acceder a la catedral y que su inclusión obligatoria podría encarecer significativamente la experiencia turística.

La oferta turística de la Catedral de Sal

La visita a la Catedral de Sal de Zipaquirá incluye distintas experiencias turísticas, culturales y recreativas que se ofrecen a través de tres tipos de pasaportes: Básico, Standard y Premium. El plan básico tiene un costo aproximado de $75.000 para adultos y $60.000 para niños y adultos mayores en la tarifa nacional.

Estos recorridos combinan el ingreso al templo subterráneo con varias actividades dentro del complejo, además de algunos espacios culturales del municipio de Zipaquirá. Dependiendo del tipo de pasaporte, también se pueden incluir otras experiencias como:

  1. City Tour por Zipaquirá
  2. Museo Tutankamón
  3. Ruta del Minero
  4. Muro de escalar

Importancia turística del destino

Este amplio portafolio de actividades forma parte de la oferta turística que ha convertido a la catedral en uno de los destinos más visitados de Colombia. Solo en 2025 registró más de 706.000 visitantes, una cifra récord que la consolida como un referente del turismo cultural y religioso en el país.

Según cifras del propio complejo, cada año llegan viajeros de más de 100 países, atraídos por la combinación única de ingeniería, patrimonio cultural, geología y espiritualidad que ofrece el recorrido subterráneo. Durante temporadas como Semana Santa, el flujo de turistas suele aumentar significativamente.

Desarrollo del proceso investigativo

Por ahora, el proceso apenas inicia y la empresa administradora del complejo podrá presentar descargos, solicitar pruebas y proponer garantías si lo considera pertinente, mientras la Superintendencia de Industria y Comercio continúa con las etapas formales de la investigación.

El Espectador se comunicó con la oficina de prensa de la Catedral de Sal de Zipaquirá y, por el momento, no hay pronunciamientos oficiales al respecto por parte de la administración del complejo turístico.