Cierre del Tayrona: Impacto económico y aumento de inseguridad en Santa Marta
El cierre temporal del Parque Nacional Natural Tayrona, ordenado el pasado 17 de febrero de 2026 mediante resolución gubernamental, ha generado un impacto económico significativo en la región del Magdalena, especialmente en Santa Marta, donde aproximadamente el 50% de los comerciantes reportan haber sido víctimas de delitos como hurto y extorsión en los últimos meses.
Panorama económico desolador
La suspensión de operaciones del principal atractivo turístico del país ha dejado en pausa toda la cadena de valor asociada al parque. Turistas nacionales y extranjeros han perdido sus reservas hoteleras, operadores turísticos han detenido sus servicios abruptamente, y playas cerradas han dejado sin trabajo a lancheros y vendedores informales que dependen del movimiento diario de visitantes.
Según Carolina García, directora de la seccional Santa Marta de Fenalco, las encuestas evidencian un deterioro alarmante: "Históricamente un 35% de los empresarios manifestaban haber sido víctimas de algún flagelo. En meses recientes este porcentaje ha subido a cerca del 50%, siendo los delitos más recurrentes hurto a comercio, hurto a personas y extorsión".
Preocupación por la imagen turística
Para los representantes gremiales, el anuncio del cierre sin previo aviso genera traumatismos para los turistas internacionales que constituyen la mayoría de visitantes del Tayrona. "Es un mal mensaje, de incapacidad para gobernar en el territorio y no le conviene a nadie, ni a los empresarios ni a las autoridades", expresó García.
El gremio de restaurantes, representado por Acodres, manifestó su preocupación: "El Tayrona es un atractivo internacional que dinamiza la economía del territorio. Su operación impacta positivamente a comunidades locales, operadores turísticos, restaurantes, hoteles, transportadores, guías y emprendedores. Cada día de cierre representa afectaciones económicas significativas para cientos de familias".
Extorsión y presión criminal
La dirigente gremial también se refirió a casos de extorsión por parte de grupos criminales en El Rodadero, afectando particularmente a trabajadores de la economía informal que conforman pequeñas asociaciones y derivan su sustento del microcomercio.
"Si bien la ciudad no ha sufrido presión por paros armados, grupos han ejercido presiones en la zona bananera", reveló García. "Allí los comerciantes han tenido que hacer cierres de media jornada o incluso de jornadas completas. Todo esto está en conocimiento de la autoridad departamental".
Mesa interinstitucional para la reapertura
Esta semana, el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo lideró una mesa interinstitucional para revisar las medidas adoptadas frente al cierre temporal y avanzar en una hoja de ruta que permita la reapertura segura del parque.
En la reunión participaron:
- Entidades del orden nacional
- Miembros de la fuerza pública
- Representantes del sector turístico
El viceministro de Turismo (e), Juan Sebastián Sánchez, señaló que el tema es de interés prioritario y que se activaron espacios de coordinación para analizar alternativas que permitan retomar la operación del destino.
Desde el Ministerio también se informó sobre un proyecto aprobado por cerca de $5.700 millones para la promoción de parques nacionales, aunque no se especificó si esos recursos serán redireccionados específicamente al Tayrona.
Llamado a la acción
Los gremios han hecho un llamado conjunto para que se incrementen las labores de inteligencia y se mejore la eficiencia en la judicialización de delitos. "La generación de confianza por parte del comercio para las denuncias se dará en virtud de que haya resultados positivos", planteó García.
El sector restaurantero expresó su disposición para trabajar de manera articulada con el Gobierno Nacional: "El turismo es motor de desarrollo para Santa Marta y el país. Proteger y fortalecer el Tayrona es una responsabilidad compartida que no admite demoras".
Mientras tanto, la región espera que los operativos de seguridad puedan solucionar la situación para dar un parte de tranquilidad a visitantes y reactivar la economía local que depende crucialmente del flujo turístico hacia el emblemático parque natural.



