Hoy, miércoles 17 de junio, la selección de Colombia debuta frente a Uzbekistán en la Copa Mundial 2026, y miles de aficionados ya se encuentran en los países anfitriones o continúan viajando para acompañar a la Tricolor. De acuerdo con Migración Colombia, 106.904 colombianos se han desplazado hacia Estados Unidos, México y Canadá, lo que refleja el impacto del evento futbolístico en la movilidad internacional y el turismo en Norteamérica.
Impacto turístico del Mundial 2026
El Mundial 2026, organizado por primera vez de manera conjunta por tres países, se perfila como un evento deportivo de gran impacto turístico. Según el Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC), el torneo impulsará el crecimiento del sector en Norteamérica y generará beneficios económicos que podrían extenderse más allá del pitazo final.
Las proyecciones del organismo indican que en 2026 el Producto Interno Bruto (PIB) turístico crecerá 6,4 % en Canadá, 2,4 % en México y 2,1 % en Estados Unidos. Para el WTTC, el Mundial representa una oportunidad estratégica para fortalecer la conectividad aérea, mejorar la infraestructura turística y contribuir a la cooperación regional entre los tres países anfitriones.
México lidera el turismo en Norteamérica
El Informe de Impacto Económico 2026 (EIR), elaborado por el WTTC y Chase Travel, muestra que México se posicionó como el país con mejor desempeño turístico de Norteamérica en 2025, superando a Estados Unidos y Canadá en indicadores clave. El PIB del sector de viajes y turismo en México creció 1,8 % durante el último año, por encima de Estados Unidos (0,9 %) y Canadá (1,2 %). Además, el país lideró la región en crecimiento del gasto de visitantes internacionales, con un aumento de 3,5 %, mientras que Estados Unidos registró una caída de 4,6 % y Canadá de 3,5 %.
Las llegadas internacionales también respaldan esta tendencia. México reportó un incremento del 6,1 %, mientras que Estados Unidos registró una disminución del 5,5 % y Canadá una reducción de 0,6 %, consolidando al país latinoamericano como uno de los principales beneficiarios del flujo turístico asociado al Mundial.
Colombia se suma a la fiebre mundialista
El impacto del Mundial también se siente en Colombia. De acuerdo con el Centro Conjunto de Análisis Migratorio (CECAM) de Migración Colombia, con corte al 14 de junio, un total de 106.904 colombianos habían viajado a Estados Unidos, México y Canadá motivados por la Copa del Mundo. Del total, 73.819 tuvieron como destino Estados Unidos, 27.688 México y 5.397 Canadá. El informe destaca que México concentra uno de cada cuatro viajeros colombianos hacia los países anfitriones, impulsado por el calendario de partidos y la temporada vacacional de mitad de año.
El mayor flujo migratorio se registró entre el 12 y el 14 de junio, periodo que concentró cerca del 50 % de las salidas hacia los países sede. Solo el 14 de junio se contabilizaron 13.316 movimientos internacionales, mientras que la segunda semana del mes superó en un 14 % a la primera en número de viajeros.
Perfil del viajero colombiano
Según datos de Viajes Falabella, el entusiasmo por el torneo ha superado los registros observados durante Catar 2022. La agencia reporta que el número de viajeros interesados en asistir al Mundial se ha duplicado respecto a la edición anterior. El comportamiento de las reservas muestra que los hitos del torneo, como el sorteo y la cercanía del debut, impulsan la decisión de viajar.
El perfil predominante corresponde a viajeros que se desplazan en pareja o en grupos, modalidad que representa el 70,8 % de las reservas. Además, las mujeres lideran las compras con el 53 % de las reservas realizadas. En términos de edad, la mayoría de los aficionados que viajarán tiene entre 25 y 44 años. Bogotá concentra el 69 % de las reservas nacionales, seguida por Cali (13 %), Medellín (9 %), Barranquilla (3 %) y Pereira (3 %). Los productos más demandados son los vuelos, que representan el 61 % de las compras, seguidos por paquetes turísticos (20 %), hoteles (11 %) y otros servicios (8 %).
En promedio, los colombianos permanecerán ocho noches en la capital mexicana y tendrán un gasto medio de USD 1.561, cifra que representa un crecimiento del 17 % frente a las mismas fechas del año anterior.
La alternativa más económica
Según datos de KAYAK, México podría consolidarse como la puerta de entrada más accesible para los aficionados colombianos. El precio promedio de los vuelos hacia las sedes mexicanas ronda los COP 2 millones, frente a los COP 2,5 millones que cuestan, en promedio, los trayectos hacia las ciudades anfitrionas de Estados Unidos. Ciudad de México y Guadalajara, donde Colombia disputará parte de la fase de grupos, aparecen como opciones más económicas que Miami, ciudad que registra las tarifas aéreas más elevadas entre las sedes donde jugará la selección nacional.
Impulso para destinos turísticos
El Mundial también podría impulsar el turismo en ciudades anfitrionas como Miami, que en 2025 recibió 28,3 millones de visitantes y generó un impacto económico de USD 32.200 millones. Colombia fue su principal mercado internacional, con 409.000 visitantes, lo que anticipa el protagonismo que podrían tener los viajeros colombianos durante el torneo.
Para el WTTC, el desafío será aprovechar la atención global que generará el torneo para consolidar inversiones en infraestructura, conectividad y servicios turísticos. El organismo estima que el sector de viajes y turismo sostendrá 30,9 millones de empleos en Norteamérica durante 2026 y continuará creciendo por encima del promedio de la economía mundial durante la próxima década.
Aunque las expectativas económicas son positivas, la organización del Mundial 2026 también enfrenta retos. Los debates sobre migración, capacidad aeroportuaria, movilidad urbana y gestión de grandes flujos de visitantes han cobrado relevancia en Estados Unidos, México y Canadá, países que deberán coordinar la movilización de millones de aficionados durante el torneo. En ese contexto, el legado del evento no solo se medirá por el número de visitantes o el impacto económico generado, sino también por la capacidad de las ciudades anfitrionas para responder a la demanda turística sin profundizar desafíos urbanos ya existentes.
Más allá de los resultados deportivos, el Mundial 2026 se perfila como una prueba de la capacidad de Norteamérica para gestionar uno de los mayores eventos de movilidad turística de los últimos años. Para Colombia, el torneo representa además una oportunidad para fortalecer los lazos turísticos con la región y consolidar una tendencia que ya se refleja en el aumento de los viajes internacionales y el interés de miles de aficionados por vivir de cerca la cita mundialista.



