Parque Tayrona enfrenta momento crítico con cierre total y negociaciones con comunidades indígenas
El Parque Nacional Natural Tayrona, el área protegida más visitada de Colombia, atraviesa una de las situaciones más complejas de su historia reciente. Cerrado completamente al turismo, custodiado por la Fuerza Pública y en medio de una disputa territorial entre comunidades indígenas kogui y el Estado colombiano, el emblemático destino busca un camino que equilibre conservación, derechos ancestrales y reactivación económica.
Diálogo institucional evita confrontación pero no resuelve conflicto de fondo
El cierre total del parque se concretó tras días de tensión cuando las comunidades kogui, lideradas por el gobernador Atanasio Moscote Gil, anunciaron que no abandonarían el control del territorio sin garantías formales sobre su participación en la administración del área protegida. Para evitar un enfrentamiento, se instaló una mesa de diálogo con participación de Parques Nacionales Naturales, el Ministerio del Interior, la Procuraduría, la Personería Distrital de Santa Marta y la Defensoría del Pueblo como garantes.
El resultado fue un retiro ordenado de las comunidades y el compromiso de avanzar en una negociación estructural, cuyo próximo punto clave está fijado para el 27 de febrero. "Lo importante era evitar la confrontación y abrir un camino institucional", señaló un funcionario presente en la mesa. Sin embargo, el acuerdo no resuelve el fondo del conflicto: los kogui exigen participación real en la toma de decisiones, reparación a familias afectadas y mecanismos de protección dentro del territorio ancestral.
Despliegue militar y operativo policial para protección del ecosistema
Con las comunidades fuera de los accesos, la Fuerza Pública asumió la custodia completa del parque. La Policía Nacional, a través de la Dirección de Carabineros y Protección Ambiental, desplegó un operativo con tres ejes principales:
- Actividades preventivas de educación ambiental con comunidades aledañas
- Intervenciones operativas para frenar actividades que afecten el ecosistema
- Labores investigativas para identificar y judicializar actores de riesgo
"En lo investigativo, se desarrollarán labores de análisis, judicialización y desarticulación de estructuras o personas que pretendan dañar este espacio natural protegido", afirmó el brigadier general Carlos Germán Oviedo Lamprea, director de Carabineros y Protección Ambiental.
Evaluación técnica para posible reapertura parcial de sectores clave
En paralelo al proceso político, la Alcaldía de Santa Marta, en articulación con Parques Nacionales Naturales, avanza en la verificación técnica de varios sectores del parque para una posible reapertura parcial y controlada. Los sectores evaluados incluyen:
- Playa Cristal (conocida como Playa del Muerto)
- Neguanje
- Gairaca
- El Pozo
Todos estos sectores se encuentran entre los más visitados del área protegida. Las inspecciones incluyeron análisis del comportamiento del oleaje, estabilidad del terreno, condiciones para embarque y desembarque de embarcaciones, y estado de la infraestructura turística.
En el recorrido participaron representantes de comunidades, asociaciones de pescadores y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres. Darío Linero Mejía, jefe de la Oficina para la Gestión del Riesgo y Cambio Climático de Santa Marta, indicó que las condiciones actuales no representan riesgos en las maniobras de zarpe y desembarque, aunque aclaró que aún falta completar el proceso técnico antes de tomar decisiones definitivas.
Impacto económico devastador para miles de familias dependientes
El cierre del Tayrona ha generado un impacto económico devastador en la región. Durante 2024, el parque recibió 615.599 visitantes, equivalentes al 46,5% del total de ingresos a áreas protegidas con vocación ecoturística en Colombia, según el Informe Anual de Comportamiento de Visitantes de Parques Nacionales.
La paralización de esa dinámica golpeó directamente a:
- Pescadores artesanales
- Transportadores marítimos
- Guías turísticos
- Hoteleros y hospedajes
- Vendedores informales
- Pequeños comerciantes de corregimientos costeros
"Hay días buenos, pero no se comparan con lo que era antes. Todavía estamos lejos de una recuperación real", cuenta uno de los operadores de rutas marítimas hacia las playas habilitadas. José Miguel Orozco, representante de la Asociación de Pescadores Artesanales de Playa del Muerto (Asoplam), aseguró que el sector está en buenas condiciones y subrayó la urgencia de la reapertura luego de 15 días de cierre total.
Triple desafío para el futuro inmediato del Tayrona
El Parque Tayrona enfrenta hoy un triple desafío complejo que requiere soluciones equilibradas y consensuadas:
- Resolver el conflicto territorial de fondo con las comunidades indígenas kogui
- Recuperar la confianza de visitantes y operadores turísticos
- Garantizar que la reapertura no comprometa ni la seguridad de las personas ni la integridad del ecosistema
Desde las comunidades locales, la posición es clara y contundente: "Queremos trabajar, pero también cuidar el territorio. Sin parque no hay turismo". El 27 de febrero, cuando las partes vuelvan a sentarse a negociar, Colombia conocerá si ese delicado equilibrio entre desarrollo económico, conservación ambiental y derechos ancestrales es realmente posible en uno de sus tesoros naturales más preciados.



