Polémica ambiental por redes antitiburones en nuevo resort Club Med de Sudáfrica
La compañía francesa Club Med SAS enfrenta una creciente controversia ambiental en Sudáfrica debido a los planes de instalar redes antitiburones en su primer complejo turístico del país, valorado en más de 120 millones de dólares. El debate enfrenta la seguridad de los turistas con la conservación marina en una región conocida por su biodiversidad oceánica.
El conflicto entre seguridad turística y conservación marina
A pocos meses de la inauguración oficial de Club Med Tinley Manor, situado aproximadamente 50 kilómetros al norte de Durban en la costa subtropical del Océano Índico, científicos marinos han presentado una queja formal contra la posible instalación de redes frente a la playa adyacente al complejo. Aunque el plan recibió aprobación inicial de la Junta de Tiburones de KwaZulu-Natal con el objetivo de proteger a los visitantes de especies peligrosas como tiburones tigre, tiburones toro y tiburones blancos, los investigadores advierten sobre consecuencias devastadoras para el ecosistema.
"Estas redes representan un método obsoleto que, en lugar de actuar como barreras efectivas, simplemente reduce las poblaciones de tiburones al atraparlos mortalmente", explicó Ryan Daly, científico sénior del Instituto de Investigación Oceanográfica de Durban, quien participó en un informe detallado sobre el impacto ambiental de estas medidas.
El alto costo ambiental de las redes tradicionales
Los datos revelan el impacto devastador de estas redes: solo el año pasado, 416 tiburones murieron en redes y trampas similares frente a las costas de la provincia de KwaZulu-Natal, sin contar otras especies marinas afectadas, muchas de ellas en peligro de extinción. Las redes no discriminan entre especies peligrosas y fauna marina protegida, atrapando también:
- Delfines
- Rayas
- Tortugas marinas
- Aves oceánicas
- Numerosas especies de peces depredadores
Enrico Gennari, director del Instituto de Investigación Oceánica con sede en Mossel Bay, Sudáfrica, fue contundente: "¿Son peligrosas estas redes? Sí, porque están diseñadas para ser peligrosas. Están diseñadas para matar tiburones y, de forma involuntaria, matar a otras especies marinas".
Alternativas modernas desestimadas
Los científicos argumentan que existen métodos más efectivos y menos dañinos que se utilizan exitosamente en otras partes del mundo. "Nuestras sugerencias de medidas alternativas fueron desestimadas de plano", lamentó Daly, quien mencionó específicamente las prácticas implementadas en Australia, donde socorristas utilizan drones para monitorear corrientes peligrosas y detectar tiburones en tiempo real.
La protección de bañistas frente a tiburones es particularmente controvertida en Sudáfrica, donde diferentes regiones han adoptado estrategias divergentes. Mientras KwaZulu-Natal ha dependido tradicionalmente de redes, otras zonas turísticas como Ciudad del Cabo y Plettenberg Bay emplean vigilantes que monitorean las aguas y alertan a los bañistas cuando se detectan tiburones cercanos.
Contexto de ataques y seguridad
Según el Archivo Internacional de Ataques de Tiburones, afiliado al Museo de Florida, entre 2012 y 2021 se registraron en Sudáfrica:
- Seis ataques mortales de tiburones
- Veintitrés mordeduras no mortales
Estas cifras contrastan con los veinte ataques mortales ocurridos en Australia durante el mismo período, tres en Hawái y ocho cerca de Reunión, una isla frente a la costa este africana. A nivel global, se registraron sesenta muertes causadas por tiburones en esa década, siendo el tiburón blanco, el tiburón tigre y el tiburón toro las especies más peligrosas.
Posiciones enfrentadas y proceso decisorio
El municipio de KwaDukuza, que tiene la última palabra sobre la instalación de las redes, afirma que aún no se ha tomado una decisión definitiva y realizará una evaluación de impacto ambiental completa. Chris du Toit, jefe de proyecto de Tinley Manor en representación de Collins Residential, empresa que desarrolla el complejo para Club Med, señaló que la playa es pública y responsabilidad municipal.
"Confiamos en el proceso transparente y basado en la ciencia que están llevando a cabo las autoridades competentes y los expertos independientes para determinar la solución más equilibrada y responsable", declaró Club Med en un comunicado oficial, añadiendo que su compromiso es "priorizar tanto la seguridad pública como la conservación marina".
Sin embargo, según documentos científicos, Matt Dicken, director interino de investigación de la junta de protección de tiburones, estaría respaldando a Club Med y ha afirmado que las redes reducen drásticamente el número de ataques. Los investigadores sostienen que Club Med consideró las redes como el único mecanismo viable, argumentando que son económicas comparadas con alternativas más modernas.
Timing crítico y contexto migratorio
La decisión se toma en un momento particularmente sensible: la inauguración del complejo está prevista para julio, coincidiendo aproximadamente con el inicio de la migración anual de sardinas, un fenómeno natural donde miles de millones de estos peces migran a lo largo de la costa sudafricana hacia Mozambique. Esta abundancia de alimento desencadena un frenesí alimenticio que atrae grandes cantidades de tiburones, delfines, ballenas y aves marinas.
Club Med, propiedad del grupo turístico chino Fosun con sede central en París, opera complejos turísticos de esquí y playa en Norteamérica, Europa, Asia, las Bahamas y varias islas del Océano Índico, incluida Mauricio. El desarrollo de Tinley Manor representa su primera incursión en el mercado sudafricano, proyectando hasta mil usuarios adicionales diarios en la playa una vez inaugurado.
La polémica continúa mientras autoridades, científicos y desarrolladores buscan un equilibrio entre proteger vidas humanas y preservar uno de los ecosistemas marinos más diversos del planeta, en una región donde el turismo y la conservación mantienen una relación históricamente tensa.



