Renovación del barrio Obrero en Cali: entrega final fijada para el 30 de abril
La transformación del tradicional barrio Obrero, ubicado en el centro de Cali, se acerca a su etapa definitiva con una nueva fecha de entrega establecida para el jueves 30 de abril. Esta intervención, que supera los $20.282 millones en inversión, completa sus últimos detalles tras enfrentar varias prórrogas. Mientras la Alcaldía y la Empresa de Desarrollo y Renovación Urbana (Edru) destacan los avances, los comerciantes del sector expresan su inconformidad por las pérdidas económicas y solicitan un mayor respaldo.
Avances y desafíos en la obra
María Alexandra Pacheco, gerente general de la Edru, confirmó que el contrato de obra civil está vigente hasta el 30 de abril de 2026. La intervención se desarrolla en tres componentes principales: infraestructura, urbanismo y paisajismo. En el ámbito de infraestructura, se han ejecutado trabajos en redes de servicios públicos, incluyendo acueducto, alcantarillado, energía, alumbrado público y gas, operado por Gases de Occidente. Pacheco explicó que esta fase era crucial debido a la antigüedad del barrio, que supera los cien años, requiriendo una modernización de redes obsoletas.
El componente de urbanismo abarca la instalación de adoquines y mobiliario urbano como poltronas, sillas, mesas, canecas y tableros de ajedrez, con el objetivo de recuperar el espacio público. Además, el paisajismo incluye la siembra de árboles y plantas ornamentales para embellecer el sector y reducir las altas temperaturas. Pacheco añadió que el proyecto contempla la implementación de Wi-Fi gratuito en colaboración con Datic, buscando mejorar la conectividad digital en el área.
Impacto en los comerciantes y prórrogas
A pesar de los avances, el camino no ha sido lineal. La obra, que inició el 10 de julio del año pasado, ha experimentado múltiples prórrogas: desde la fecha original del 30 de septiembre de 2025, se extendió al 30 de marzo de 2026 y finalmente al 30 de abril actual. Según Pacheco, estos ajustes se debieron a condiciones específicas encontradas en la obra, como la necesidad de intervenir primero las redes de servicios públicos y hallazgos técnicos inesperados, como una cámara en el sector de La Matraca que no coincidía con los registros.
Los comerciantes del barrio han reportado afectaciones significativas. Un propietario anónimo afirmó que las ventas han disminuido en un 70% debido a los cierres de vías y restricciones de acceso. Wandier León Valencia, dueño de un taller de carpintería, calculó pérdidas del 50% y criticó la falta de apoyos prometidos por la Alcaldía. "Nos prometieron ayudas de materiales, pero esa ayuda nunca llegó. Le pido a la Alcaldía que se fije también en los comerciantes y no solo en la obra", expresó.
Perspectivas optimistas y llamados a la acción
No todos los comerciantes ven el proceso de manera negativa. Leydi Martínez, propietaria del almacén Cosméticos La Española, reconoció que el inicio fue difícil, pero destacó el impacto positivo de la renovación. "Estamos viendo de nuevo una luz. Aquí nunca se había hecho una obra de tal magnitud y eso ha impactado de manera positiva", afirmó. Sin embargo, hizo un llamado para que la entrega se concrete sin más retrasos, enfatizando la necesidad de recuperar las ventas.
Jaime Alberto Zabala, dueño de Cali Vynil Records, consideró que el proyecto representa una oportunidad para cambiar la percepción del sector. "Estas obras a nivel de infraestructura me parecen geniales, porque le van a traer mucha prosperidad al barrio", señaló. Aunque sus ventas virtuales lo han protegido de mayores impactos, coincidió en que ha faltado mayor socialización con los comerciantes durante la remodelación.
Próximos pasos y expectativas
A pocas semanas de la fecha prevista, las obras se concentran en detalles finales y acabados. La Edru asegura que el 30 de abril la obra civil estará completamente lista, incluyendo redes renovadas, espacio público intervenido, mobiliario instalado, zonas verdes consolidadas y conectividad digital. Posteriormente, continuará la articulación del componente artístico del proyecto.
Mientras tanto, el barrio Obrero se debate entre el desgaste generado por nueve meses de intervenciones y la expectativa de una transformación que promete redefinir su historia. La comunidad espera que esta renovación urbana no solo mejore la infraestructura, sino que también revitalice la economía local y fortalezca el tejido social del tradicional sector caleño.



