A sus 100 años, la Ruta 66 sigue siendo el símbolo del sueño americano y la libertad
Ruta 66: 100 años como símbolo del sueño americano

A sus 100 años, la Ruta 66 sigue siendo el camino de la libertad

Un viaje por Illinois permite descubrir por qué esta arteria de asfalto se mantiene como un símbolo perdurable del sueño americano. Los murales a lo largo de la ruta son testigos coloridos de cómo la Ruta 66 definió la identidad de cada pueblo, ofreciendo una experiencia única que combina historia, cultura y aventura.

La carretera que nació de la necesidad

Para comprender la Ruta 66, es esencial remontarse a la década de 1920. Estados Unidos se había transformado en una nación motorizada, con 8 millones de automóviles circulando por carreteras donde solo 51.000 de los 4 millones de kilómetros estaban pavimentados. Los viajes eran lentos, polvorientos y casi heroicos. Sin embargo, para finales de esa década, 23 millones de automóviles exigían una mejor infraestructura. La Ley Federal de Ayuda para Carreteras de 1921 proporcionó la respuesta: una red nacional de rutas pavimentadas, incluyendo la Ruta 66, que se extendería por más de 3.800 kilómetros desde Chicago hasta Santa Mónica, conectando el corazón industrial con el sueño californiano.

Conocida como Mother Road o la Ruta Madre, por ser la primera vía completamente pavimentada del país, en su asfalto están escritos capítulos fundamentales de la cultura estadounidense. Desde la Depresión y la gran migración de los años treinta hacia California, hasta la era dorada de los moteles y diners, y la decadencia que llegó con las autopistas interestatales, que convirtieron ciudades prósperas en pueblos fantasma. Actualmente, cinco millones de turistas recorren cada año algún tramo de la ruta, y se espera que durante 2026 esa cifra aumente un 20 por ciento. No es casualidad, ya que pocas carreteras han inspirado tantas películas, canciones y sueños, desde Easy Rider hasta Cars, manteniendo a la Ruta 66 como sinónimo de libertad.

Illinois: las primeras 300 millas de la leyenda

Salir de Chicago requiere paciencia, ya que el GPS intenta llevar a los viajeros a la autopista, pero la insistencia en seguir la ruta original es clave. Joliet es la primera parada obligada, con su prisión estatal neogótica que funcionó desde 1858 hasta 2002 y sirvió de escenario para series como Prison Break y The Blues Brothers. A pocas cuadras, el Museo Histórico de Joliet guarda un tesoro: el Modelo T de Henry Ford, el automóvil que democratizó la movilidad en Estados Unidos entre 1908 y 1927.

El hambre aparece en Wilmington, donde en Nelly's se puede disfrutar de una hamburguesa acompañada de una cerveza RT 66 Old School Brewing. Afuera, el Gemini Giant, un coloso de fibra de vidrio que sostiene un cohete espacial, espera en South Island Park. Los gigantes son una constante en la ruta, como en Atlanta, Illinois, donde el American Giants Museum alberga la colección privada de Joy Becker sobre los Muffler Men, figuras colosales que servían como marketing para atraer a los viajeros.

Las gasolineras antiguas también fascinan, como la estación Ambler's Texaco en Dwight, que funcionó durante 66 años y ahora es un centro de bienvenida con dispensadores de combustible originales. En sus paredes, mapas del mundo con alfileres marcan los lugares de origen de los visitantes, demostrando que la Ruta 66 es universal, con llegada desde Colombia, Japón, Alemania y Australia.

Bob Waldmire: el artista que vivió en la carretera

En Pontiac, el Salón de la Fama de la Ruta 66 guarda la historia de Bob Waldmire, un artista que convirtió esta carretera en su hogar. Vivió primero en una furgoneta Volkswagen y luego en un autobús escolar acondicionado, desde donde creó mapas ilustrados, murales y pinturas con un nivel de detalle hipnótico. En 2004, recibió el Premio John Steinbeck por su contribución a la preservación de la Ruta 66, y Pixar lo inmortalizó como Fillmore en Cars. Su Road Yacht está exhibido en el salón, como si en cualquier momento fuera a arrancar de nuevo.

Springfield: Lincoln, historia y excesos culinarios

Springfield es la capital de Illinois y la ciudad política de Abraham Lincoln. La Biblioteca y Museo Presidencial combina tecnología con piezas históricas originales para contar la vida del presidente que abolió la esclavitud, ofreciendo una inmersión profunda y casi reverencial. Pero Springfield también ofrece placeres terrenales, como caminar por un tramo original del pavimento de la Ruta 66 en Carpenter Park, con vistas al río, o disfrutar del Horseshoe Sandwich de The Stadium Smokehouse Bar and Grill, un plato abundante y delicioso.

En el Ace Sign Museum, el neón cobra vida con letreros restaurados que alguna vez anunciaron moteles, gasolineras y restaurantes, brillando como fragmentos de un pasado luminoso. Desvíos inesperados, como el Pink Elephant Antique Mall en Livingston, ofrecen experiencias únicas con antigüedades y objetos de época que transportan a otra era.

Del asfalto al río: dos rutas legendarias se encuentran

En Granite City, la noche está llena de nostalgia, con lugares como The Speakeasy, un bar escondido detrás de una puerta de frigorífico, donde se brinda con cocteles artesanales en un ambiente que evoca la era de la Prohibición. Al día siguiente, el viaje toma un giro adrenalínico en el World Wide Technology Raceway en Madison, donde las Harley-Davidson corren a toda velocidad por la pista. Finalmente, cruzando a St. Louis, Missouri, se puede navegar el Mississippi, otra referencia geográfica que merece ser conocida.

Consejos para recorrer la Ruta 66

  • Si desean vivir el sueño americano en dos ruedas, alquilen una moto con la que se sientan seguros y cómodos. Empresas como EagleRider ofrecen Harley-Davidson de solo un año de antigüedad, con viajes guiados planificados para 2026 para celebrar el centenario.
  • Para planificar, consulten Leisuregrouptravel.com y descarguen la aplicación Route 66 Navigation, que ofrece mapas con hoteles, restaurantes, museos y consejos de ruta.
  • No conduzcan más de cinco horas al día para evitar el agotamiento. Escojan bien la época del viaje, siendo abril, mayo, septiembre y octubre opciones ideales.
  • Descarguen una playlist con canciones como Route 66 de Chuck Berry, On the Road Again de Willie Nelson o Born to be Wild de Steppenwolf para ambientar el recorrido.

El camino sigue vivo

A sus 100 años, la Ruta 66 no es una reliquia, sino un camino que sigue llamando a quienes buscan libertad, historia y esa versión de Estados Unidos que solo existe en el asfalto, donde el pasado y el presente se encuentran. Muchos viajeros la recorren con reverencia, honrando la vida de quienes dejaron su huella. Recorrerla es entender que algunos viajes no se miden en kilómetros, sino en historias que perduran a través del tiempo.