Santander retrocede cinco puestos en competitividad turística nacional
Los resultados del más reciente Índice de Competitividad Turística Regional han encendido las alarmas en Santander, donde el departamento descendió del puesto 10 al 15 en la clasificación nacional. Este retroceso de cinco posiciones representa una señal de advertencia contundente para los gremios del sector, la administración departamental y los municipios con vocación turística.
Dos décadas de esfuerzos en riesgo
Santander lleva aproximadamente veinte años construyendo un proyecto que posicione al turismo como motor principal de desarrollo económico. Sin embargo, los datos actuales demuestran que, en comparación con otras regiones del país, el departamento está perdiendo terreno de manera preocupante.
El análisis revela indicadores críticos donde Santander obtiene puntuaciones nulas:
- Reconocimientos ambientales para destinos turísticos
- Formación bruta de capital fijo en infraestructura turística
- Articulación de estrategias de sostenibilidad a largo plazo
Impacto económico y social del retroceso
Lo que está en juego trasciende una simple posición en un escalafón nacional. La calidad de vida de miles de familias santandereanas depende directa o indirectamente de la actividad turística. Cuando este sector funciona adecuadamente, genera beneficios que se extienden mucho más allá de hoteles y restaurantes:
- Generación de empleo estable
- Fortalecimiento de emprendimientos locales
- Dinamización de cadenas productivas completas
Cada visitante que tiene una experiencia positiva en Santander multiplica su impacto económico, beneficiando a transportadores, artesanos, guías turísticos, agricultores y pequeños comerciantes. Por el contrario, cada posición perdida en el ranking significa oportunidades económicas que se esfuman mientras otras regiones captan el creciente flujo de viajeros.
Esfuerzos aislados vs. coordinación estratégica
Aunque existen iniciativas valiosas en el departamento, estas resultan insuficientes sin una coordinación efectiva:
- El sector hotelero realiza capacitaciones y genera información mediante sus propios sistemas
- Programas como "Colegios Amigos del Turismo" fomentan la cultura turística desde la educación
- Participación en ferias internacionales promueve los destinos santandereanos
Sin embargo, estos avances carecen de articulación con las entidades gubernamentales, limitando su impacto real en los indicadores de competitividad.
Potencial desaprovechado y camino a seguir
Santander cuenta con ventajas competitivas significativas que no están siendo explotadas adecuadamente:
- Riqueza natural y diversidad de climas
- Patrimonio cultural histórico
- Gastronomía en ascenso nacional
- Ubicación estratégica en el país
El turismo se consolida como uno de los sectores más dinámicos de la economía colombiana, generando divisas que compiten con las del petróleo. Para que Santander participe de esta bonanza, se requiere:
- Liderazgo decidido del gobierno departamental en la coordinación con municipios
- Exigencia en el cumplimiento del reporte de información sectorial
- Inversión estratégica en los indicadores donde actualmente hay puntuación cero
- Articulación de una política turística coherente y de largo plazo
La advertencia está sobre la mesa: sin voluntad política unificada y gestión adecuada, Santander continuará descendiendo en competitividad mientras otras regiones capturan un mercado turístico en expansión constante. El momento de actuar es ahora, antes de que el retroceso se convierta en una tendencia irreversible.
