Un sueño italiano hecho realidad en Bogotá
En el corazón exclusivo del norte de Bogotá, específicamente en la esquina de la carrera 11 con calle 86A, junto al parque Japón, ha surgido un verdadero oasis gastronómico que transporta a los comensales directamente a las regiones más auténticas de Italia. La Tavola Rústica no es simplemente otro restaurante italiano en la ciudad; es una experiencia completa que combina patrimonio arquitectónico, diseño exquisito y cocina de altísimo nivel.
Un espacio que deslumbra
El restaurante ocupa una impresionante casona de conservación construida en los años 40 por la familia Echavarría, la cual fue sometida a un meticuloso proceso de remodelación durante un año y dos meses. El arquitecto Lorenzo Botero Iriarte, de 33 años, fue el encargado de preservar y potenciar el espíritu original de la vivienda mientras la adaptaba para su nuevo propósito gastronómico.
Con 1.600 metros cuadrados distribuidos en múltiples ambientes, cada espacio tiene su propio encanto:
- Una espectacular pérgola de vidrio que integra perfectamente el interior con los jardines
- Un deck al aire libre con vista al magnolio centenario del patio central
- Dos bares, uno en la pérgola y otro en el primer piso de la casa
- Salones con cava de vinos y ambiente familiar
- Dos reservados en el segundo nivel, uno con cocina propia y terraza
- Un mercatino con productos italianos a la entrada
Jamal Mustafa, socio del grupo Le Grand creador del proyecto, explica que la inspiración vino de sus viajes a Puglia, región conocida como el 'tacón de la bota' italiana, donde conoció las masserie: antiguas casas de campo convertidas en restaurantes y hoteles.
Cocina con estrella Michelin
La propuesta gastronómica está en manos del chef bogotano Juan Camilo Quintero, quien ya cuenta con una estrella Michelin por su trabajo en Il Poggio Rosso, restaurante del hotel Relais & Chateaux Borgo San Felice en la Toscana italiana. Bajo su dirección, La Tavola Rústica ofrece un viaje culinario por las principales regiones de Italia, desde el Piamonte hasta Sicilia.
Jairo Cruz Badalacchi, socio fundador del grupo Le Grand y nieto de un italiano que participó en la escultura del pesebre de la Catedral de Sal de Zipaquirá, define el espíritu del lugar: "Es un espacio que honra el concepto italiano de la mesa como lugar de encuentro, acogedor tanto para reuniones familiares como empresariales".
Una carta para enamorarse
La oferta gastronómica es extensa y cuidadosamente elaborada:
- De la barra: Charcutería, quesos y encurtidos disponibles todo el día, incluyendo mozzarella di bufala, prosciutto di Parma y sorpresas como el queso Taleggio de Lombardía
- Clásicos para picar: Entradas calientes como arancini sicilianos al ragú y polpettini al sugo de la nonna
- Entradas frías: Carpaccios, tartare al tartufo y el emblemático vitello tonnato
- Sopas: Destacando el tortellini in brodo con caldo de res y pollo
- Pasta: 19 opciones donde el 80% es fresca, incluyendo gnocchi di patate e gorgonzola y ravioli burro e salvia
- Risottos: Como el espectacular risotto alla milanese con azafrán y queso grana padano
- Parrilla: Preparaciones alla griglia con cortes como rib eye, entraña y la clásica bistecca alla fiorentina para dos personas
- Pizzas y pala romana: Masa madurada y la versión crocante en forma de sándwich
- Postres: Desde mousse al cioccolato hasta la tradicional torta della nona toscana
Los productos son de primera calidad, muchos importados directamente desde Italia, y varias preparaciones se terminan en la mesa frente a los comensales, recreando esa experiencia casera que tanto caracteriza a la cocina italiana.
Un patrimonio recuperado
Uno de los aspectos más valorados por los creadores de La Tavola Rústica es haber logrado recuperar y preservar un patrimonio arquitectónico bogotano. La casona, que había sido testigo de la historia de la ciudad desde los años 40, ahora revive con nueva energía como centro de encuentro gastronómico y cultural.
El magnolio centenario que da la bienvenida al restaurante se ha convertido en símbolo de esta fusión entre tradición y modernidad, entre patrimonio local y influencia italiana. A pesar de ubicarse al pie de la bulliciosa carrera 11, el espacio logra crear una atmósfera de paz y tranquilidad que transporta a los visitantes lejos del ritmo acelerado de la ciudad.
La Tavola Rústica está abierto de domingo a domingo desde las 12 del mediodía en la carrera 11 número 86-75, con reservas disponibles a través del teléfono 310 3099727. Más que un restaurante, se ha convertido en un destino obligado para los amantes de la buena mesa y la arquitectura con historia en Bogotá.



