Cartagena transforma su estigma: Tour filantrópico revela la verdadera cara del barrio Olaya Herrera
Tour filantrópico muestra la transformación del barrio Olaya Herrera en Cartagena

Un barrio que rompe estigmas: La nueva realidad de Olaya Herrera en Cartagena

Durante décadas, el barrio Olaya Herrera en la zona suroriental de Cartagena ha cargado con el peso de una estigmatización injusta. Quienes no lo conocen suelen asociarlo únicamente con violencia, pobreza y delincuencia, ignorando la rica diversidad humana que habita sus calles. Es cierto que sus residentes han enfrentado condiciones de extrema vulnerabilidad y que durante años este sector fue excluido de la inversión social de la ciudad. Sin embargo, hoy esa narrativa está cambiando radicalmente.

La iniciativa que está transformando percepciones

La Fundación Granitos de Paz, con más de 20 años de trabajo en el territorio, ha lanzado un innovador tour filantrópico que busca mostrar la verdadera esencia de este barrio resiliente. "Queremos mostrar la otra realidad de la ciudad desde la pujanza de las personas", explica Gina López Gulfo, directora ejecutiva de la organización. "Buscamos desmentir mitos, pues en el barrio Olaya Herrera se esconde gente que con una sola oportunidad puede salir adelante".

Un recorrido por la transformación social

El tour comienza en la sede de la fundación en el sector Rafael Núñez, donde se desarrollan múltiples programas comunitarios:

  • Refuerzo escolar: Niños concentrados en sus tareas académicas reciben apoyo educativo personalizado.
  • Programa para adultos mayores: Personas como Yolanda Montero, de 66 años, participan en actividades lúdicas, ejercicios y atención médica. "Cuando salimos de vacaciones, hasta me siento mal en mi casa", confiesa con emoción.
  • Panadería comunitaria: La Panadería Granitos de Paz, atendida por residentes locales, genera recursos para financiar los programas sociales.
  • Salón de arte: Espacio donde niños como Darwin Ramos, de 10 años, exploran su creatividad. "Esto nos enseña muchas cosas para nuestro futuro y también valores", afirma el pequeño.

Educación desde la primera infancia

En la calle El Tancón, el Centro de Desarrollo Infantil (CDI) atiende a más de 290 niños con una pedagogía enfocada en educación inclusiva e interculturalidad. "Tenemos en cuenta el contexto en el que nos encontramos, que es el barrio Olaya Herrera, uno de los más emblemáticos de la ciudad y con mucha diversidad", señala Katia González, coordinadora pedagógica. Lo más significativo es que quienes atienden el centro son personas de la misma comunidad, fortaleciendo el sentido de pertenencia.

Los patios productivos: Sustento y sostenibilidad

El programa insignia de la fundación ha transformado radicalmente la economía local. Cientos de residentes han convertido los patios traseros de sus casas en huertas productivas:

  1. Alfredo Palacios, de 73 años, cultiva hierbabuena, albahaca, mizuna y flores comestibles. "Aquí me siento bien, con esto contribuimos con el medio ambiente", expresa con orgullo.
  2. Gregoria Cortés siembra rábano, colinabo, repollo, rúgula y mostaza. "Poder mostrarles a otras personas lo que cultivamos me da mucha felicidad", manifiesta emocionada.

Estos productos son vendidos a reconocidos restaurantes y hoteles de Cartagena, generando una fuente sostenible de ingresos para las familias.

De los patios a la alta cocina

El tour culmina con una experiencia gastronómica en establecimientos aliados que utilizan los ingredientes cultivados en Olaya Herrera. Esta conexión directa entre los productores locales y la alta cocina cartagenera dignifica el trabajo comunitario y demuestra el potencial transformador de iniciativas bien estructuradas.

"Mi invitación es a que los turistas e incluso los cartageneros se den la oportunidad de llegar a los barrios populares", concluye Gina López Gulfo. "Vivirán una experiencia diferente que no solamente les llenará el corazón, sino que les hará ver la realidad de la ciudad desde otra perspectiva".

El lanzamiento oficial del tour filantrópico a la comunidad en general está programado para marzo próximo, generando altas expectativas sobre el impacto positivo que tendrá en la percepción pública y en el desarrollo continuo del barrio Olaya Herrera.