Turistas Chilenos Denuncian Acoso de Vendedores Ambulantes en Playas de Cartagena
Lo que debía ser un descanso idílico frente al Caribe se transformó en una experiencia frustrante y desagradable para un grupo de turistas chilenos, quienes han denunciado públicamente el constante y persistente acoso de los vendedores ambulantes en las playas de Cartagena. Según los testimonios de los visitantes, quienes decidieron grabar un video para documentar y compartir lo sucedido, la presión ejercida por quienes ofrecen productos y servicios fue de tal magnitud que les resultó completamente imposible disfrutar del mar con la tranquilidad y relajación que esperaban.
Cifras Alarmantes y Ambiente de Incomodidad
La cifra reportada por los afectados es alarmante y reveladora de la situación. Estiman que cerca del 30% de las personas presentes en el lugar eran vendedores intentando realizar alguna transacción, lo que generó un ambiente denso de incomodidad y estrés que empañó significativamente su estancia turística en la ciudad. Este incidente no solo afectó su experiencia personal, sino que también ha reabierto el debate público sobre el control y la gestión del espacio público en Cartagena, uno de los destinos turísticos más importantes y visitados de Colombia.
Un grupo de turistas provenientes de Chile denunció la difícil y desalentadora experiencia vivida en las playas de Cartagena, asegurando que el constante acoso de vendedores ambulantes les impidió disfrutar plenamente del mar y del entorno costero. Según relataron en su testimonio, estiman que cerca del 30% de las personas en el lugar estaban dedicadas a actividades comerciales, lo que creó una atmósfera de presión comercial que contrasta con la imagen de paraíso turístico que muchos esperan encontrar.
Este caso pone en evidencia los desafíos que enfrenta Cartagena en términos de ordenamiento y regulación de sus espacios públicos, especialmente en áreas de alta afluencia turística. La situación descrita por los turistas chilenos resalta la necesidad de implementar medidas efectivas para equilibrar la actividad económica informal con la calidad de la experiencia turística, asegurando que los visitantes puedan disfrutar de la ciudad sin interferencias molestas.



