Vehículos antiguos en Colombia: patrimonio cultural que crece con mitos y realidades
Vehículos antiguos en Colombia: patrimonio cultural en expansión

Vehículos antiguos en Colombia: patrimonio cultural que crece con mitos y realidades

La cantidad de carros y motos que lucen las placas azules y blancas que los certifican como antiguos en Colombia sigue en aumento constante, reflejando una afición que gana cada vez más seguidores en el país. Este fenómeno cultural, sin embargo, se ve acompañado por una serie de mitos urbanos, confusiones y vacíos legales que distorsionan la percepción y el valor real de estos vehículos patrimoniales.

Motor Clásico: epicentro de la celebración

El próximo 28 de febrero, el Autódromo de Tocancipá será el escenario de la decimoquinta edición de Motor Clásico, un evento anual que reúne una impresionante cantidad de vehículos con al menos 35 años de antigüedad. Esta cita busca celebrar y promover la conservación de estos automotores como parte fundamental del patrimonio colombiano. La organización ha recibido cerca de 600 solicitudes de participación, aunque por limitaciones logísticas solo podrán aceptar un máximo de 430 vehículos, priorizando modelos icónicos y garantizando variedad en la exhibición.

Clasificación legal: antiguos versus clásicos

Según la legislación colombiana, existe una distinción clara entre vehículos antiguos y clásicos. Un automóvil se considera antiguo cuando cumple 35 años y conserva sus especificaciones y características originales de fábrica, presentación y funcionamiento. Por otro lado, un vehículo clásico debe tener al menos 50 años, mantener sus características originales y corresponder a marcas, series y modelos catalogados internacionalmente como tales, usualmente siguiendo parámetros establecidos por el Classic Car Club of America.

Esta categorización resulta en un grupo muy selecto de modelos, muchos de fabricantes desaparecidos o poco conocidos, que suelen permanecer bajo custodia celosa de sus propietarios como piezas de colección invaluable.

El valor emocional versus el comercial

Uno de los aspectos más significativos en el mundo de los vehículos antiguos es que su valor principal reside en el aprecio emocional que les tienen sus dueños. Sin este vínculo afectivo, estos automotores se reducen a simples bienes comerciales, perdiendo la esencia que los convierte en patrimonio cultural. El proceso de tramitación de las placas azules representa un reconocimiento formal al estado de conservación o restauración del vehículo, devolviéndolo a sus características originales de fábrica.

Mitos y realidades sobre las placas azules

Una creencia popular errónea sugiere que portar las placas azules incrementa automáticamente el valor comercial del vehículo. Esta percepción ha llevado a que algunos propietarios, en su afán por aumentar el precio de venta, intenten obtener estas placas para vehículos que no cumplen con los requisitos de estado y originalidad. Expertos como Ricardo Morales, presidente del Touring & Automóvil Club de Colombia, y Luis Alfonso García, presidente del Club Colombiano de Automóviles Antiguos y Clásicos, coinciden en que el valor de venta es subjetivo y depende más del vehículo en sí que de las placas que porte.

Las motos antiguas ganan terreno

El interés por las motocicletas antiguas también ha experimentado un crecimiento notable en Colombia. Gracias a la Resolución 3257 de 2018, se incorporaron las definiciones de moto antigua y clásica, permitiéndoles acceder al mismo proceso de certificación y placas azules que los automóviles. El Club Colombiano de Motocicletas Antiguas y Clásicas, con apoyo del Automóvil Club de Colombia y la Fiva, organiza eventos como el Classic Moto Show para promover y reconocer este segmento.

Requisitos y beneficios de las placas de antiguo

Para tramitar las placas azules, un vehículo debe cumplir con los siguientes requisitos:

  • Tener al menos 35 años de antigüedad.
  • Estar en excelente estado de conservación y funcionamiento.
  • Mantener sus características originales de fábrica.

El proceso implica una evaluación minuciosa por parte de clubes autorizados por el Ministerio de Transporte, donde el vehículo debe alcanzar al menos un 75% de aprobación en todos los ítems.

Los beneficios de obtener esta certificación incluyen:

  1. Exención de la revisión técnico-mecánica.
  2. Posibilidad de adquirir el SOAT por periodos de tres o seis meses, en lugar de un año.
  3. Liquidación del impuesto al 50%, según la Resolución 19199 de 2002.

Es importante aclarar que, contrario a otro mito extendido, los vehículos antiguos no están exentos automáticamente de las medidas de pico y placa, ya que no aparecen en los listados de excepciones.

Conclusión: más allá del valor comercial

La afición, cultura y conservación de los vehículos antiguos en Colombia debe trascender el enfoque comercial y centrarse en el respeto que merecen como parte clave del patrimonio nacional. Ya sea un carro popular o de lujo, una moto restaurada o un legado familiar, su verdadera importancia radica en el valor emocional y cultural que representa para sus dueños y para la sociedad en general.