Santander transforma el viacrucis en experiencias naturales durante Semana Santa
Durante el Viernes Santo, numerosos municipios del departamento de Santander trasladan las tradicionales estaciones del viacrucis hacia cerros, senderos veredales y miradores naturales, creando una fusión única entre espiritualidad y contacto con la naturaleza. Estas rutas, que año tras año congregan a cientos de peregrinos, representan una forma distintiva de vivir la fe a través de caminatas contemplativas en medio de paisajes imponentes.
Cerro de Morrorico en Bucaramanga: epicentro de peregrinación
En la capital santandereana, el viacrucis hacia el Cerro de Morrorico se ha consolidado como uno de los encuentros religiosos más significativos del oriente colombiano. El recorrido culmina en la estatua del Sagrado Corazón de Jesús, conocida popularmente como Cristo Rey, ubicada en la parte más elevada del cerro dentro del parque homónimo. Según registros de la Alcaldía de Bucaramanga, en la edición de 2025 más de 15.000 personas participaron en esta actividad masiva.
Para facilitar el desarrollo de la jornada, se implementan cierres viales temporales en el corredor Bucaramanga-Pamplona, específicamente entre el Parque del Agua y el kilómetro tres. La programación incluye actividades culturales organizadas por el Instituto Municipal de Cultura y Turismo desde las 9:00 a.m. hasta la 1:00 p.m., transformando el espacio en un punto de encuentro comunitario y religioso.
Cerro de La Cantera en Piedecuesta: tradición con vista panorámica
En el municipio de Piedecuesta, el viacrucis se desarrolla en el emblemático Cerro de La Cantera, una elevación natural de aproximadamente 80 metros considerada el punto más alto del casco urbano. Desde 1942, cuando se instaló en la cima una estatua de la Virgen de la Inmaculada Concepción, este espacio se ha convertido en un destino de peregrinación constante.
"Siempre se realiza para vivir los momentos que padeció Jesús y recordar el sentido de su entrega", explica Rocío Badillo, guía profesional de turismo del municipio. La jornada inicia alrededor de las 6:30 a.m. en el parque principal La Libertad, frente al templo San Francisco Javier, desde donde los fieles parten en procesión hacia el cerro.
La experiencia se complementa con una feria de emprendimiento que exhibe arte, gastronomía y productos locales, además de presentaciones de danza religiosa, narración oral y música sacra. Al finalizar, los visitantes pueden participar en la Ruta de los 7 potajes, una iniciativa que rescata los sabores tradicionales de la Semana Mayor.
Santuario de la Virgen de la Salud en Páramo: conexión con el territorio
En el municipio de Páramo, provincia de Guanentá, el viacrucis hacia el Santuario de la Virgen de la Salud representa una de las tradiciones más arraigadas del departamento. Ubicado a aproximadamente 30 minutos de San Gil, este destino se ha consolidado como referente del turismo religioso regional.
La jornada comienza en las primeras horas del Viernes Santo, con un recorrido que atraviesa sectores como La Lajita, Higuerón y Capellanía, caminos veredales y paisajes montañosos. "Es una romería muy interesante y devota que reúne tanto a personas del área urbana como de las veredas", destaca Ara Mercedes Cerquera, propietaria del Hotel Sol y Luna.
Santuario Milagroso del Picacho en Bolívar: desafío espiritual
En el municipio de Bolívar, al sur del departamento, se encuentra uno de los recorridos más exigentes: el viacrucis al Santuario Milagroso ubicado en el cerro del Picacho. Este sendero de 1.200 metros de extensión asciende por laderas de montaña con pendientes pronunciadas, atravesando vegetación nativa y ofreciendo sonidos de aves que crean una atmósfera de contemplación.
En la cima, una escultura del Santísimo de 2,40 metros sobre un pedestal de cinco metros, obra del arquitecto Juan José Cobos, corona el recorrido. Desde este punto, en días despejados, es posible observar municipios cercanos como Vélez, Guavatá y Albania. Este proyecto nació del trabajo comunitario, con habitantes locales aportando materiales, mano de obra y recursos para construir cada estación.
Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe: mirador de 360 grados
En el municipio de Guadalupe, el ascenso al Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe ofrece una de las experiencias visuales más espectaculares. Ubicado a aproximadamente un kilómetro del casco urbano, este recorrido conduce hasta la parte alta del cerro, proporcionando una vista panorámica de 360 grados sobre la provincia.
Desde este mirador natural, en condiciones climáticas favorables, se pueden apreciar municipios como Guapotá, Palmas del Socorro, El Socorro y Vélez, además de la hoya del río Suárez y formaciones montañosas como los cerros de Contratación y El Guacamayo. Cada año, alrededor de 3.000 personas participan en esta tradición que combina fe y encuentro comunitario.
El trayecto, que dura aproximadamente una hora y media, incluye el transporte de una cruz de madera de gran tamaño cargada en hombros por un grupo de hombres, la cual se iza en la cima como símbolo del cierre del viacrucis. Los recursos recaudados durante la jornada se destinan al mantenimiento y desarrollo del santuario, según información proporcionada por la Alcaldía de Guadalupe.



