El sector de vivienda en Colombia atraviesa una crisis profunda que ya supera la vivida durante la pandemia, con las iniciaciones de Vivienda de Interés Social (VIS) acumulando 37 meses consecutivos en terreno negativo. Al cierre de mayo de 2026, se registró una caída del 9,26% en el acumulado de 12 meses, pasando de 82.317 nuevas obras en mayo de 2025 a 74.694 en el mismo mes de 2026.
Cifras alarmantes en el primer cuatrimestre
En lo corrido de 2026, se iniciaron 27.512 unidades VIS, el nivel más bajo para un primer cuatrimestre desde 2013. Las ventas entre enero y mayo alcanzaron 45.679 viviendas, una reducción del 4,5% frente al mismo periodo de 2025, mientras que los lanzamientos cayeron un 16,7%, con 33.661 unidades.
Factores que explican la contracción
Luis Aurelio Díaz, presidente de Oikos, señaló que la crisis responde a una combinación de factores macroeconómicos y regulatorios. Entre ellos, destacó el descalce en los subsidios del programa Mi Casa Ya, cuyas modificaciones y restricciones presupuestales redujeron drásticamente las asignaciones, aumentando los desistimientos y obligando a los constructores a frenar proyectos.
Guillermo Herrera, presidente ejecutivo de Camacol, afirmó que el sector lleva casi tres años en rojo, evidenciando una recesión técnica. A partir del tercer trimestre de 2022, los cambios en las políticas de vivienda, sumados a un entorno económico difícil, llevaron la construcción al piso.
Presión en costos y tasas de interés
El aumento del salario mínimo y el alza en los materiales de construcción han reducido los márgenes operativos de los proyectos VIS. Aunque el Banco de la República ha recortado las tasas de interés, las presiones fiscales mantienen elevados los rendimientos de los TES de corto plazo, encareciendo el fondeo bancario.
Diego Montañez-Herrera, analista económico de la Universidad Eafit, advirtió que la caída simultánea de ventas, lanzamientos e iniciaciones frena toda la cadena de construcción.
Perspectivas y riesgos
El decreto del Ministerio de Vivienda que busca desindexar la VIS del salario mínimo genera incertidumbre. De concretarse, Camacol prevé que las iniciaciones caerían a un mínimo histórico de 80.000 unidades al cierre del año.
Los analistas coinciden en que la reactivación requerirá mayores garantías regulatorias y una ejecución más ágil de los subsidios para recuperar la confianza del sector.



