La mitad de los colombianos relaciona una casa ordenada con bienestar mental y físico. Sin embargo, la acumulación de objetos supera su uso. Ya no se trata de ocultar el desorden ante las visitas, sino de lograr espacios que transmitan paz. El clóset, en particular, puede ser un gran aliado o un enemigo, según cómo se utilice. ¿Sabía que las personas pierden hasta cinco mil horas de su vida buscando cosas? Así lo revela el estudio Life at Home, tiempo que podría dedicarse a actividades más significativas.
El método Sense: organizar a través de los sentidos
Con la campaña ‘El que busca, encuentra’, Ikea busca transformar el clóset en el mayor aliado de la imagen, el tiempo y el estado emocional. Yovana Esquivel, experta en organización y fundadora de Habita Clean, presentó el método Sense, que conecta los sentidos con el espacio. “El orden dejó de ser un lujo para convertirse en una necesidad. Habitar un espacio organizado es sinónimo de bienestar y tranquilidad”, afirma Esquivel. El método consta de cinco pasos que permiten crear un clóset funcional y adaptado a cada persona.
Paso 1: sentir
El primer paso es situarse frente al clóset y examinarlo con objetividad y a través de los sentidos. ¿Qué emociones genera? Si hay caos, angustia o desazón, es momento de cambiar. Identifique qué no le gusta, si sobran objetos o ropa, y cómo le gustaría verlo: menos saturado, más libre y ordenado. Esta evaluación lo prepara para el siguiente paso.
Paso 2: elegir, descartar, depurar
Decida qué conservar y qué eliminar. Pregúntese: ¿está en buen estado?, ¿me gusta?, ¿me queda?, ¿lo uso realmente? Si no lo ha usado en el último año, es mejor donarlo, venderlo o regalarlo. El objetivo es que el clóset no supere el 70% de su capacidad, permitiendo que las prendas respiren.
Paso 3: nombrar o categorizar
Divida la ropa en grupos según su estilo de vida: oficina, casual, deporte, eventos. Use perchas uniformes para ahorrar espacio y mejorar la visibilidad. Cuelgue una prenda por gancho. Organice de izquierda a derecha, de lo más pesado a lo más ligero y por colores. Mantener la ropa a la vista ayuda a usarla más y evita compras innecesarias.
Paso 4: sistematizar o simplificar
Elija organizadores específicos para cada tipo de prenda: ropa interior, medias, conjuntos deportivos. Use técnicas de doblado vertical (en forma de archivo) para aprovechar el espacio. Para camisetas, use una plantilla y dóblelas en forma de bolsillo. Las medias se doblan juntas, formando un cuadrado. Los buzos van doblados al fondo.
Paso 5: reubicar
Asigne un lugar definido a cada objeto. Use organizadores para correas, zapatos, gorras y carteras. Separe por categorías para facilitar el acceso y evitar el desorden. Incorpore cajas, canastas o divisores para agrupar objetos similares. Aproveche el espacio vertical con repisas y ganchos.
Consejos prácticos adicionales
Piense en vertical, no solo en horizontal. Sistemas como SKÅDIS permiten personalizar la organización. Los muebles multifuncionales, como KALLAX, optimizan espacios pequeños. Recuerde que un clóset ordenado no solo ahorra tiempo, sino que mejora el bienestar general.



